Contra la tiranía


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Sab, 12/08/2017 - 09:27

¿Signo de nuestra época? “La historia no se repite, pero sí instruye”: con esta frase, Timothy Snyder , profesor de la Universidad de Yale, abre su librito On tyranny. Twenty Lessons from the Twentieth Century (Londres, 2017). Es una especie de "manual" para prevenir la tiranía no en cualquier país del tercer mundo, sino en Estados Unidos.

Así como los "padres fundadores" tras la independencia norteamericana buscaron lecciones en los clásicos de la Antigüedad, Snyder propone revisar el pasado para defenderse hoy de amenazas tiránicas. Pero anota al comenzar una “mala noticia”: “La historia de la democracia moderna es también una de declive y caída ”. Fija su atención en el colapso democrático europeo durante la primera mitad del siglo XX, frente al fascismo, los nazis y el comunismo soviético.

De tales experiencias, Snyder extrae veinte lecciones, sobre las que reflexiona en una serie de textos breves.

Algunas de las lecciones podrían servir a los tiranos: destacarse, ser corajudo, practicar la política “corporal” –es decir, marchar en las calles, aunque Snyder también subraya la necesidad de mantener la distinción entre vida pública y privada–. Cuando todo se vuelve político, se llega al totalitarismo.

Snyder, no obstante, busca en algunas de esas lecciones indicar los peligros de la indiferencia.

Otras lecciones son principios básicos de todo Estado de derecho: los jueces y abogados deben respetar la "ética profesional", el uso de las armas por las fuerzas del orden exige claros límites y especial cuidado, el paramilitarismo representa siempre una amenaza mayor.

Es sabio y prudente no olvidar lo obvio.

“Ser patriota” y “apoyar las buenas causas” son lecciones con ambivalencias: cualquiera puede reclamar el ser “patriota”, en defensa de “buenas causas”. Snyder sugiere “enojarse” ante el “uso traicionero del lenguaje patriótico” –alaba a los “patriotas” genuinos y condena a los nacionalistas–.

Las lecciones sobre el uso de las palabras son fundamentales. Snyder se apoya aquí en Victor Klemperer , quien observó con extraordinaria lucidez las distorsiones del lenguaje bajo la Alemania de Hitler .

En la era digital y de los medios masivos de comunicación, Snyder reivindica, además, los valores del libro. La imagen de los bomberos de Ray Bradbury , dedicados a quemar libros en su novela 'Fahrenheit 451 ', es más que una simple advertencia sobre las amenazas de la tiranía contra la inteligencia y el debate racional.

Son lecciones que acompañan a la de “creer en la verdad”. Hay que rechazar la política del espectáculo propiciada por la propagación de falsedades: “Usted se rinde ante la tiranía cuando renuncia a la diferencia entre lo que quiere escuchar y la realidad de lo que pasa”.

“Defender las instituciones” parece un lugar común, pero es también una lección adicional básica. Las instituciones “no se defienden solas”. Hay que sospechar de quienes, desde el poder, la emprenden contra los jueces, el periodismo, la sociedad civil.

Y otra lección, quizás aún más elemental: no hay que dejar el Estado en las manos de un solo partido. Snyder señala que la omnipotencia de los tiranos es muchas veces el resultado de procesos graduales, una vez elegidos. Hay que votar, por ello, bajo la premisa de que “cualquier elección puede ser la última”.

¿Exageración? En febrero, la revista The Atlantic dedicó su portada a las amenazas autocráticas en Estados Unidos. El libro de Snyder se suma a tantos otros mensajes de advertencia, con lecciones de alcance universal. Pero comparte cierto derrotismo con The Atlantic , que le impide ver en la historia de la democracia otras lecciones contra la tiranía.
Eduardo Posada Carbó

Fuente: http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/eduardo-posada-carbo/contra-...


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