¿Y qué es de la vida del Satélite Simón Bolívar?

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Autor: Thaelman Urgelles, publicado el

Hace dos o tres años Venezuela fue abrumada por otra de esas campañas del gobierno alrededor de sus altisonantes megaproyectos: desde la China se lanzaría el satélite “Simón Bolívar”, hito histórico que metería de un solo guamazo a nuestro país en la era espacial. Chávez junto a -creo recordar- Evo Morales, encabezó desde aquí una super-cadena interplanetaria para mostrar a los asombrados compatriotas el extraordinario lanzamiento.

La cosmo-nave tendría numerosos objetivos tecnológicos, informativos y culturales, todos ellos inscritos en el gran objetivo de maximizar nuestra soberanía frente al imperio del mal que domina a la tierra. No importaba que toda la ejecución del proyecto y su manejo posterior estuvieran en manos de la nueva potencia mundial, con aspiraciones de reemplazar el poder imperial del gran país del Norte. Se lanzó, pues, el satélite Bolívar y más nunca tuvimos noticias de su existencia; mucho menos el país ha registrado cambio alguno en los términos de su soberanía y mucho menos ha sentido los supuestos beneficios tecnológicos y culturales de su operación.

Entonces se nos anunció el lanzamiento de un segundo satélite –el Francisco de Miranda- lo cual ocurrió con menores aspavientos que el primero, pero ahora con la enumeración de una nueva serie de ventajas y beneficios a cumplir: con él podremos determinar las tierras aptas para nuevos desarrollos habitacionales y agrícolas, algo que hoy día puede conocerse gratuitamente a través de Google Earth y desde cualquier PC o tableta; también se dice que conoceremos los pronósticos de lluvia y tormentas, lo cual se consigue, también sin costo alguno, en numerosas páginas Web de meteorología… En fin, un amplio catálogo de beneficios que no alcanza a satisfacer la curiosidad de nadie.

Hasta ahora el único logro tangible del dichoso satélite, lanzado pocos días antes del 7-O, es haber ayudado a las patrullas del PSUV para asustar a millones de electores sobre la posibilidad de conocer el contenido de sus votos. Un costo mil millonario en dólares que debe ser sumado a la contabilidad de costos de la reelección de Chávez.

Pero en el ambiente flota una pregunta incómoda: ¿acaso no servía el satélite Simón Bolívar para todo eso que hoy se atribuye al Fco. de Miranda? Y ahora nadie del gobierno habla de aquel. ¿Qué pasó con el satélite Simón Bolívar? ¿Será verdad lo que dicen las malas lenguas, que el satélite Bolívar jamás funcionó y que ahora vaga realengo por el espacio, fuera del control de chinos y venezolanos? Son preguntas dignas de la contraloría que algún día podremos y deberemos hacer los venezolanos.

@TUrgelles

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