Aunque hoy en día pueda presumir de su escultural físico, la atractiva actriz es una de las personas a las que el embarazo causó verdaderos estragos en su cuerpo, como también ha ocurrido a Kim Kardashian o Jessica Simpson. Así, Salma ha recordado cómo ganó cerca de 23 kilos antes de dar a luz a su hija Valentina, en 2007, un aumento de peso del que, aunque fue un momento complicado para ella, no se arrepiente de haber vivido.