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Una labor de alto riesgo: seguir informando en Venezuela


Miércoles, 26/06/2019 - 22:43

Mantener informados a los venezolanos es la misión que comparten los periodistas Maiker Yriarte, Gregory Jaimes, Lorena Arraiz y Elyangelica Gonzalez. Todos, desde los espacios que ocupan, se encargan de mostrar la realidad de un país sumergido en la crisis

María Fernanda González @gonzalezarango_

Muchos periodistas venezolanos tienen en común historias de detenciones y agresiones en su contra por parte de funcionarios de seguridad del Estado y grupos civiles armados. A pesar de eso, continúan en las calles ejerciendo su labor y asumiendo los peligros que trae consigo el periodismo que incomoda al régimen.

Ser periodista en Venezuela se convirtió en una profesión de alto riesgo y Maiker Yriarte, reportero de TV Venezuela, no imaginó lo complicado que sería ejercer la profesión en el país.

“Nunca pensé que ejercer periodismo iba a ser tan difícil como lo es ahora”, aseguró.

Para Yriarte el rol del periodista es luchar en contra del sistema autoritario, que no respeta los derechos humanos ni la libertad de prensa, para hacer valer los derechos de los ciudadanos.

El reportero ha enfrentado diversas situaciones difíciles en el ejercicio de su profesión, entre ellas, las protestas en contra de Nicolás Maduro.

“Al comienzo uno dice no hay miedo, pero luego vas viendo que el miedo sí existe, que está allí y que está latente. Nuestras armas son un micrófono, una grabadora, un teléfono, una cámara y nos enfrentamos a armas de fuego de efectivos militares y civiles que disparan sin mediar palabra“, explicó.

Foto: @myriarte19

Yriarte estuvo detenido por más de 11 horas en el Palacio de Miraflores, cuando se realizó la vigilia a favor de Maduro, y afirmó que esa situación marcó un antes y un después en su vida.

“Fue algo arbitrario y sin necesidad. Te marca la mente porque hay mucha coacción y eso sin duda alguna hace que tu vida tenga un antes y un después, porque ya estás previendo que esos escenarios no vuelvan a pasar“, enfatizó. 

Señaló que los periodistas en Venezuela son el blanco en cualquier escenario, por lo que pide a sus compañeros tener fortaleza, unión y seguir haciendo periodismo colaborativo para evitar detenciones y conseguir mayor presión en el ejercicio de la profesión.

“Creo que es un momento muy importante y que por eso tanto yo, como mis compañeros, estamos apostando al país, porque sin duda alguna todos queremos algo distinto y ese algo distinto depende también de la prensa“, indicó.

Para Gregory Jaimes, periodista de VPI TV, es necesario continuar haciendo periodismo en Venezuela y buscar los espacios que permitan mantener informados a los ciudadanos. 

“Vale la pena seguir informando, lo que no vale la pena es quedarse callado. Los venezolanos tienen todo el derecho de informarse de lo que ocurre pese a las restricciones del régimen de Nicolás Maduro y aquí seguiremos tratando de hallar esas ventanas de libertad para ejercer la prensa libre en medio de esta Venezuela que clama justicia y libertad”, aseguró. 

Estudió periodismo en la Universidad Santa María (USM), pero destacó que en las aulas no se advierten los peligros que pueden correr los periodistas al ejercer. 

Jaimes ha vivido cuatro ataques mientras ejerce su labor: en las protestas antigubernamentales del año 2017 una bomba lacrimógena perforó parte de su tobillo y el 5 de julio del mismo año civiles armados lo golpearon con tubos cuando intentó impedir que robaran a una de sus compañeras dentro de la Asamblea Nacional (AN).

Este año, cuando se dirigía a cubrir la entrada de la ayuda humanitaria el autobús en el que viajaba junto a varios diputados fue secuestrado por grupos civiles armados cuando estaban llegando a San Cristóbal, Táchira. “Nos bajaron del vehículo, me hicieron acostarme en el piso boca abajo, nos patearon y lo mismo hicieron con la diputada Mariela Magallanes; a ella le gritaban improperios justo a mi lado”, relató. 

Durante las manifestaciones del 1º de mayo Jaimes fue herido con un perdigón en la cara. Las fotos y videos del momento del ataque, de su máscara antigas y camisa llena de sangre, junto al micrófono de VPI al que se aferró mientras era auxiliado, circuló en las redes sociales como la imagen de una nueva agresión a la prensa venezolana. 

“Eso es parte de las vertientes que ha generado el periodismo hoy en día, que yo calificaría como un periodismo de guerra”. 

Dos episodios han marcado su vida: el perdigón que impactó en su cara, porque sintió que “no la iba a contar más” y una historia en el barrio San Blas de Petare, Miranda. 

“En Petare tuve que ir a darle cobertura a la situación de la desnutrición: Allí me encontré con una señora que yo no sabía que me había cuidado de pequeño y las condiciones de precariedad en las que ella estaba eran terribles. Al mes de haberle hecho la entrevista, murió”, expresó afligido.  

Jaimes, quien imitaba a los reporteros de Radio Caracas Televisión (RCTV) frente al espejo cuando era niño, aseguró que lo bueno de sentir miedo al salir a las calles es que ayuda a conocer los límites y a canalizar y controlar las emociones. 

“Todos los días cuando salgo a la calle en la Venezuela de hoy, siento miedo. Lo bueno del miedo es que te ayuda a controlar, a ver por dónde te puedes ir y a saber cuál es tu límite”, explicó. 

A pesar de las dificultades que enfrentan los periodistas en Venezuela, Jaimes señaló que seguirá haciendo periodismo siguiendo sus principios, sus valores y lo aprendido en su casa de estudio. 

 Foto: @GregJaimes

Un periodista fue herido de perdigón fue uno de los titulares que acaparó las redes sociales la mañana del lunes 21 de enero de este año. Su nombre es Luis Carlos Parada, y fue reprimido cuando cubría el alzamiento militar registrado en el barrio de Cotiza en el centro de Caracas. 

Cuerpos del Estado habían atentado nuevamente con libertad de expresión. Una intensa represión secuestró las calles del barrio popular donde los reporteros eran la voz ante la confusión y la desinformación que se apoderaba de la ciudad ante la censura que permanece en las televisoras locales. 

“Nos empezaron a disparar en el momento que estabamos escuchando las denuncias de las personas. En el momento que realizaba una entrevista a un habitante me alcanzó un perdigón que me hirió en la pierna”, explicó Parada.

Asegura que antes de salir a trabajar se encomienda a Dios. “Nunca he dejado de tener miedo. Sea riesgoso o no, siempre vas a tener el temor de que puede suceder alguna situación irregular”, agrega.

Parada afirma que una de las mayores preocupaciones de ejercer el periodismo en Venezuela es tener a familiares visualizando a través de una pantalla. No mostrar preocupación, mucho menos miedo mientras se está al aire es uno de los retos que deben sobrellevar los comunicadores en el país.

El esfuerzo de informar a pesar de la crisis 

Lorena Arraiz, como todos los periodistas que viven en el estado Táchira, padece la falta de energía eléctrica, gas, gasolina y cobertura móvil, pero a pesar de eso, continúa informando lo que acontece en la entidad.

“Nosotros trabajamos con electricidad e internet y aunque tengamos megas, cuando se va la luz nos quedamos totalmente incomunicados, hasta los teléfonos fijos fallan. Nuestro gran problema es no poder mandar los trabajos”, dijo. 

Para Arraiz, quien ha visto limitado su trabajo por la falta de gasolina que azota a la entidad, el periodismo en Venezuela está atravesando un momento complicado que ofrece muchas oportunidades e historias que contar. 

 Foto: @lorearraiz

“Lo que está registrando el periodista venezolano, el que está diciendo la verdad, va a ser parte de la historia contemporánea. En nuestro trabajo periodístico estamos contando las terribles realidades y es momento de que el periodista aproveche sus recursos para informar a una sociedad desinformada”, resaltó 

La periodista, quien también ejerce como profesora en la Universidad de Los Andes (ULA) aseguró que una de las situaciones más difíciles que le ha tocado informar fue el asesinato de Luigi Guerrero el 23 de enero del año 2019. Al momento, no se percató de que el joven había sido su alumno, y para ella, también es complicado tener a una hija periodista y saber los riesgos a los que se enfrenta cada vez que sale a la calle a trabajar. 

“Las protestas no son difíciles para nosotros porque no son hostiles con el periodista, el asunto es tener que trabajar y no tener como pasar la información. En nuestro caso, ir a la frontera, que es nuestra principal fuente de noticias, es bastante complicado por la distancia, porque no hay transporte público, entonces por donde lo veas tenemos bien limitado y complicado el trabajo”, afirmó. 

Aunque asegura que los periodistas “llevan todas las de perder”, admira que sus colegas sigan dando la cara a pesar de las adversidades.  “Mis respetos al periodismo en Táchira, todo se sigue contando porque los periodistas están haciendo su trabajo como corresponde”. 

Periodismo venezolano desde el extranjero: la realidad de Elyangelica González

31 de marzo del año 2017. Lo que le ocurrió ese día a la periodista Elyangelica González fue el momento más difícil que le tocó enfrentar mientras ejercía su profesión. 

González se encontraba cubriendo una protesta estudiantil en los alrededores del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y fue agredida por funcionarios de la Guardia Nacional (GN). 

“Sin duda la situación más difícil que me ha tocado enfrentar fue tener que salir del país, prácticamente escondida, por lo que había pasado. No solamente fue la agresión directa por parte de la GN, sino el hecho de que me haya convertido en un blanco de amenazas, sobretodo contra mis hijos y familia. Eso fue sumamente doloroso, es de las peores cosas que me ha pasado“, dijo González. 

Aseguró que en esa situación sintió que las cosas cambiaban radicalmente y no tenía cómo defenderse. “Fue una circunstancia adversa, fue eso lo que me hizo salir del país y hacer una nueva vida“. 

González, quien actualmente forma parte del equipo de Univisión, resaltó que lo más importante del periodismo es entender cuál es la misión que hay que cumplir: hacerle llegar a la gente la información que necesita. 

“Creo que no me equivoqué al elegir esta carrera. No me arrepiento ni un solo día de mi vida porque amo hacer periodismo“, expresó. 

Para González el momento que está viviendo la prensa en Venezuela tiene contrastes. Están los que callan y los que luchan por contar realidades. 

“El periodismo esta sufriendo los embates de la censura más férrea y más terrible que se ha aplicado en nuestra historia, pero también hay un periodismo que emerge de toda esta circunstancia y se hace de la necesidad de informar oportunamente y de seguir haciendo el periodismo aguerrido que contrasta, que analiza, que adversa y que confronta“, enfatizó. 

Resaltó la labor de los medios de comunicación alternativos que han surgido para contar la realidad de un país en crisis. 

“Hay medios que no han dejado que la verdad se deje de decir. El hecho de que existan estos periodistas aguerridos que se resisten a caer en la censura es muy importante para que la gente siga estando informada“, señaló. 

González afirmó que el periodismo venezolano se está renovando, mientras que que algunos han elegido el camino del silencio. “Gracias a Dios son muy pocos los que han optado por eso“, comentó. 

A su juicio, hacer periodismo sobre Venezuela desde el extranjero la obliga a leer más acerca de lo que sucede en el país. Aseguró que desde lejos se obtiene una visión diferente que permite sacar otras conclusiones. 

“Estando afuera también se hace un trabajo formidable, y habló de todos los colegas que nos encontramos fuera del país, porque de alguna manera nos da la facilidad del contraste que a veces hacer en Venezuela es complicado. Estamos tan sumidos en la crisis interna que ver algunas otras cosas nos resulta un poco más difícil“, opinó. 

González afirmó que la misión del periodista se cumple cuando la ciudadanía obtiene la información y las herramientas necesarias para ver todas las aristas de una misma historia. “Eso para mí es periodismo, que tú puedas contrastar entre todas las cosas, no que solamente puedas ver una realidad“. 

“Yo pretendo que la gente esté debidamente informada de las cosas y que además tengan a la mano datos disponibles cuando tengan que tomar un decisión que es crucial para su vida, comunidad o para su país. En definitiva. creo que tenemos que adecuarnos, entre las limitaciones, a ofrecer la mejor posibilidad de que la gente se informe oportunamente“, aseguró. 


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