Moreno: La motivación del delincuente es buscar "respeto"

Publicado el Miércoles, 21/August/2013

La periodista Laura Weffer y el sociólogo Alejandro Moreno analizan el creciente problema del asesinato de niños y mujeres enmarcados en hechos violentos que tienen lugar en el país. Weffer, quien realizó una exhaustiva investigación sobre este tema, denuncia no haber recibido una respuesta por parte de las autoridades competentes. Moreno, por su parte, lamenta que el problema crezca sostenidamente, sin contar con respuestas eficientes.

A su juicio, "lo peor que podemos ver es que aumenta, aumenta, no disminuyen los índices de violencia a los que estamos sometidos"

El trabajo de investigación Niños mueren en la línea de fuego, realizado por la periodista Laura Weffer para el diario Últimas Noticias, abrió el debate sobre este tema que, a juicio de la comunicadora, queda "limitado a un pie de página".

Weffer alerta sobre el auge de este problema, "De los 28 niños asesinados en lo que va del 2013, 19 han sido por tiros en la cabeza", relata. Desestima la creencia generalizada de que estos niños -menores de 12 años- únicamente son víctimas de "balas perdidas"

"De los 19 solo dos fueron 'balas perdidas'. Uno piensa que muchas de estas muertes no son casualidad, tenemos casos en los que los niños se usaron como escudos humanos, otros en los que fueron asesinados por sus padres", aclara en una entrevista concedida al periodista César Miguel Rondón.

Lamenta que ,en gran parte de los casos, las víctimas y sus familias conozcan la identidad de sus agresores. "Lo peor es que no hay respuesta si los padres no están montados en la Fiscalía", denuncia.

Por su parte, el sacerdote y sociólogo, Alejandro Moreno, explica que hasta la fecha 107 mujeres que han sido asesinadas en Venezuela. "Unas han sido asesinadas por violencia de género, en Venezuela eso sucede pero parece que no sucediera; algunas también por estar metidas en cosas nada santas; otras porque se encuentran el la línea de fuego", precisa.

A su juicio, "lo peor que podemos ver es que aumenta, aumenta, no disminuyen los índices de violencia a los que estamos sometidos". Achaca esto a la "incapacidad de ver el daño que se le hace a otro" que patentan los delincuentes, cuyo único fin radica en buscar "respeto". "Cuando uno está armado la valentía no es gran cosa", asegura Moreno.

Malandros de ayer y hoy

"Es cierto que los malandros de hoy no son como los de antes. Los malandros de antes eran gente más bien adulta. Hoy el malandro arranca entre los 12 o los 14 años. La gran mayoría de los asesinos clásicos está entre los 14 y máximo 30 años", recalca el sociólogo, quien alega que el "malandro viejo" tenía ciertos controles tradicionales, se cuidaban más porque había una policía que más o menos funcionaba.

Explica que, en la actualidad, la motivación fundamental del delito es lograr "respeto". "Un adolescente con una pistola es más peligroso que un mono con hojilla", dice.

Finalmente, Weffer asegura que este ha sido uno de los trabajos más difíciles de su carrera. "Es enfrentarse al dolor (...) Me queda una gran preocupación, me queda la inquietud de que no ha habido ninguna respuesta oficial, gubernamental, sobre estos testimonio. Me queda una enseñanza, me mostraron la valentía del ser humano, a pesar del dolor, de la tristeza, la necesidad de seguir adelante, de seguir luchando", asegura.

Por: El Diario de Caracas / Adriana Núñez M.

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