Se metió en el agua para refrescarse y luego no pudo salir. Solly, como la llamaron en las redes sociales, no soportó las tareas de rescate. Todo comenzó el martes, en un complejo turístico en Limpopo (norte de Sudáfrica). El ejemplar, de 4 años, sobrevivió los últimos días gracias a que un cuidador se apiadó de él y lo alimentó.