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Disfruta esta rica receta tradicional de conejo al ajillo


Jue, 05/10/2017 - 16:21

Esta receta tradicional la aprendí hace muchos años en Toledo, donde es uno de los platos que puedes pedir en cualquier bar, restaurante o venta de carretera con la seguridad de que va a estar buenísimo.

Disfruta esta rica receta tradicional de conejo al ajillo

Desde entonces, y más aún sabiendo lo saludable que es esta carne blanca, lo preparo con frecuencia, dándole un toque especial con una salsa con limón, caldo de carne y vino blanco que se liga en un momento y le da una untuosidad deliciosa. Fijaos qué sencillo es ser feliz con una receta tan fácil como ésta.

Ingredientes

(Para 4 personas)

Conejo troceado en porciones 450 g
Dientes de ajo 5
Harina de trigo 10 g
Vino blanco 200 ml
Caldo de carne 200 ml
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta al gusto
Limón zumo de medio

Cómo hacer conejo al ajillo tradicional

Dificultad: Media
Tiempo total 40 m
Elaboración 10 m
Cocción 30 m

Repasamos los trozos de conejo retirando algún resto de piel o grasa, los sazonamos y los pasamos por harina. Mientras hacemos esta operación, ponemos en una cazuela baja cinco cucharadas de aceite de oliva y doramos en ella los cinco dientes de ajo sin pelar.

Conforme vamos enharinando cada tajada, la incorporamos a la cazuela. No os preocupéis si no caben todas. Según se vayan dorando, menguarán un poco y al final todas podrán acomodarse. Freímos bien las tajadas hasta que tengan un color apetecible y estén bien hechas por dentro. Tardaréis unos veinte minutos en dorar todas, dándoles la vuelta continuamente hasta que queden como en las imágenes.

En ese momento, cortamos un limón por la mitad y lo exprimimos con la mano repartiendo los jugos por encima de cada tajada. Agregamos el vasito de vino y el de caldo y subimos el fuego para que comience a reducirse la salsa.

Agarrando con las dos manos las asas de la cacerola, -con cuidado para no quemarnos- agitamos la cazuela y le damos movimientos circulares. Así la salsa se va ligando mientras se evapora el resto de líquido. En dos o tres minutos, esa salsa ha impregnado las tajadas que quedan jugosas y llenas de sabor. Espolvoreamos con un poco de perejil y a la mesa para comerlo bien caliente.

Fuente: Directoalpaladar

EA


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