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El agua y la humedad: Enemigos silenciosos en el hogar


Jue, 15/06/2017 - 11:14

Este elemento natural, cuando está fuera de control, afecta nuestro confort y patrimonio. Una casa en malas condiciones reduce su precio o valor y afecta la salud familiar.

El agua o la humedad deterioran por igual techos, paredes y pisos.

El agua es vital para la conservación de la salud, no hay duda al respecto. Es vida, pero en el hogar hay que cuidarla, tanto para que no se desperdicie o derroche, como para que no termine siendo ese enemigo silencioso que erosiona y destruye las instalaciones.

En esta entrega desarrollamos el tema de la conservación respecto a nuestra vivienda. Algo de alto interés personal y comunitario. Especialistas y asesores de FinishBuild comentan y nos comparten sobre el asunto.

El daño de nuestros hogares puede tener distintas causas, orígenes, y el agua es de los más graves, pues ataca sin piedad. Si dejamos pasar el tiempo -tanto preventiva como correctivamente- la recuperación se hace más difícil y se vuelve costosa.

A menudo todo comienza con una gota, una simple fuga. También hay accidentes mas complejos como cuando se rompe un tanque. Tales circunstancias demandan actuar planificadamente o con gran urgencia.

La inminente aparición del agua o la humedad acentuada afecta nuestro confort y patrimonio. En términos simples, una casa en malas condiciones reduce la rentabilidad y su precio o valor.

Siempre hay buenos profesionales que pueden reparar en profundidad, pero ese tipo de cosas también afecta el bolsillo. Los expertos de Do it 123 Now se suman a la frase, “lo mejor es prevenir siempre” y "es mejor prevenir que lamentar".

PREVENCIÓN ANTE EL PASO DEL TIEMPO

Es un proceso bastante frecuente y natural que el envejecimiento y la desatención afecten una determinada propiedad inmobiliaria. Por ello el mantenimiento preventivo se anticipa y disminuye las probabilidades de tener que hacer mantenimientos correctivos, es decir reparaciones mucho mayores. Los segundos, los minutos y las horas juegan en nuestra contra, en el terreno de casa, cuando el agua se manifiesta. Por eso, para aquellos que aún no han sufrido daños de este tipo en su propia casa, la prudencia es el mejor consejo, inspeccionar, estar atentos.

Al principio, si es un problema leve, la humedad creará manchas en las paredes que se extienden a lugares donde se recrudece. Una fuga por tubería rota puede constituir un serio problema, incluso expandirlo a otras habitaciones y áreas.

Con el paso de las horas o días, las paredes comienzan a poseer una pequeña hinchazón característica, especialmente si están hechas de madera, y emiten un olor a humedad fuerte.

Si llega a reconocer el olor de la madera húmeda, usted tiene un problema serio. Esta no tiene suficiente estabilidad y puede poner en peligro el sistema eléctrico entero, creando males mayores, como incendios o la pérdida misma de aparatos y equipos domésticos.

OCUPARSE, DECIDIR, ACTUAR

Después de una semana de la fuga, sólo una semana más o menos, el moho puede hacerse cargo de la vivienda, deteriorarla, y además afectar la salud de nuestra familia.

Hay que estar alerta ante cualquier señal por pequeña que sea, para saber cuán capaces somos de resolver las fallas por nuestra cuenta o dejarlas en manos de profesionales.

Si nuestra vivienda se encuentra ubicada en algún litoral o playa la probabilidad de daño siempre será superior. Aquí. allá, donde sea, podremos encontrar especialistas calificados que nos presten ayuda. Ellos nos recomendarán procedimientos, repuestos y productos para solucionar los inconvenientes.

Recordemos que "lo peor que podemos hacer es no hacer nada".

GF/EDC


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