Son las perlas de tu boca, Fidel


Alfredo Sánchez's picture
Jue, 03/05/2012 - 20:11

En su última reflexión, publicada en Granma (su peculiar "Ship of Fools"), el comandante cubano asegura que Chávez Frías jamás profirió insulto o bajeza alguna contra sus adversarios y enemigos.

Semejante confesión, demuestra que Fidel también, como Izarra, lo percibe más allá que de acá, en ese estado de perfección idílica en el que él mismo se encuentra desde años cuando su hermano Raúl, tan incapacitado y enfermo como él, decidió ponerlo fuera de juego aprovechando su convalescencia para secuestrarlo y evitar así que el anciano dictador y su combo de leales siguieran ninguneándolo y relegándolo al rol de segundón que por medio siglo venía jugando cual personaje de Almodóvar al borde de un ataque de nervios.

Porque quién duda que a Fidel le hubiese importado un bledo cargarse a su hermano a cambio del jugoso negocio de la cuota petrolera infinita que le ofrecía su pupilo, tan solo por hacerle cumplir su "Atrévete a soñar" de emparentarlo al Libertador como el mandamás de muchas naciones.

Ya no solo serían Bolivia, Nicaragua y Ecuador, sino la gran Cuba del mar de sus delirios. Pero ay, Fidel, esas perlas de tu boca que tú guardas con cuidado en tan lindo estuche de peluche rojo... me hacen pensar ya no en el bolero de Barbarito Diez, sino en la gran obra del viejo Calderón de la Barca: "La vida es sueño", papá.


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