Oscar con sabor latino


Aquilino José Mata's picture
Lun, 05/03/2018 - 13:02

La edición número 90 de los premios de la Academia de Hollywood no ha sido precisamente de las mejores ni la de mayor brillo. Pero si algo hay que reivindicar de ella, que no es poco, es que las minorías se impusieron como protagonistas.

Durante la ceremonia hubo constantes referencias al clima político que se vive en Hollywood, en medio del auge del movimiento feminista Time’s Up y las denuncias infinitas de abuso sexual en los sets de filmación.

“Este es un año para cambios positivos”, dijo Jimmy Kimmel, el conductor de la gala. Fue el precisamente el mensaje que se quiso transmitir: el de unos Oscar históricos que marcarían un cambio en la industria en términos de diversidad e igualdad, algo que quedó claro ya desde las nominaciones, con mujeres, latinos y negros en las principales categorías, históricamente dominadas por blancos.

La velada tuvo un segmento dedicado al movimiento Time’s Up, protagonizado por Salma Hayek y Ashley Judd, víctimas de Harvey Weinstein, donde se reconoció a diversos representantes de minorías que marcaron tendencia en este último año en la industria, en uno de los momentos destacados de la noche.

Pero a pesar de la fuerza del discurso de Frances McDormand, que al ganar como mejor actriz invitó al resto de las mujeres nominadas a pararse y llamó a incluir más mujeres guionistas, no fue finalmente una noche marcada por los discursos fuertes. Allí no hubo nada políticamente incorrecto, como muchos pudieran haber esperado.

Con cuatro estatuillas, Guillermo Del Toro y “La forma del agua” se coronaron como grandes ganadores de una noche que premió igualmente a “Coco”, la cinta de Pixar centrada en el Día de los Muertos en México (que también ganaría como mejor canción original por “Recuérdame”), y a “Una mujer fantástica”, del chileno Sebastián Lelio, como mejor película extranjera.

Antes, el primer premio de la noche fue para Sam Rockwell, que se llevó la estatuilla al mejor actor de reparto por su papel en “Tres anuncios por un crimen”, iniciando la cuenta de la cinta de Martin McDonagh, la gran rival de “La forma del agua” (se llevaría también la estatuilla a mejor actriz, para McDormand).

En una velada donde el ex basketbolista Kobe Bryant ganó un Oscar, “Dunkerque”, nominada a ocho premios (aunque no estaba entre las favoritas al galardón principal) comenzó su cosecha de premios técnicos con los otorgados por edición y mezcla de sonido, pero el galardón a diseño de producción fue para “La forma del agua”, que abrió así su propia cuenta.

La legendaria Rita Moreno presentó el premio al mejor filme extranjero, que fue para “Una mujer fantástica”, de Chile. De esta manera se convierte, junto con Argentina, en uno de los dos únicos países latinoamericanos galardonados en este rubro, aunque vale destacar que la nación austral obtuvo un Oscar el 2015 por el excelente cortometraje “Historia de un oso”, de Gabriel Osorio Vargas.

El cierre fue todo de “La forma del agua”, la gran ganadora de los Oscar, que en los últimos minutos de ceremonia sumó a sus estatuillas por banda sonora y diseño de producción, las correspondientes a dirección (Guillermo Del Toro, cuarto reconocimiento en la categoría para un director mexicano en cinco años) y la de mejor película. Nada más y nada menos. Lo que se dice un Oscar con sabor y color latino.

Aquilino José Mata/ EDC


Comentarios



Por si no lo viste