El tramposo generoso


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Miércoles, 21/02/2018 - 08:10

Venezuela es un ejemplo del peor desastre humanitario en el mundo: (1) Ledezma denunció en la ONU: “el pueblo venezolano es víctima de un genocidio” (2) el Jefe del Comando del Sur de EEUU declaró que: “Venezuela ha sido permisiva para grupos narco-terroristas de Hezbollah” y (3) la verdadera Fiscal General Ortega Díaz solicitó al verdadero Tribunal Supremo de Justicia en el exilio la captura internacional de Nicolás Maduro por el caso Odrebrecht, completando un cuadro de hambre, terrorismo y corrupción. Lo verdaderamente sorprendente es que el liderazgo opositor está en una profunda meditación, no en cómo tumbar la dictadura, nada de eso, todavía están meditando si deben participar en la pantomima electoral. ¡PLOP!

Somos el país al norte del sur con las mayores incongruencias del mundo: no es sólo que las panaderías no tienen pan, ni que las farmacias no tenga medicinas, o que los bancos no tengan dinero, o que hay que pagar para tener efectivo: el gran fenómeno es que llaman a votar por un tramposo, que además se arregla las elecciones cuando quiere, a su conveniencia y a su antojo, invitando luego a participar (inhabilitando a cualquier competidor) en su fiesta electoral... ¡al gran baile de los traidores!

En las pasadas elecciones si todos hubiésemos votado podría haber sido una diferencia... ¿o no? La Unidad ha fallado en determinar cómo ocurre el fraude (excepto por pequeñas evidencias), nunca ha podido defender sus victorias (con la excepción de la lucha de Andrés Velázquez), no se han defendido a los votantes chantajeados y sólo se quedan de brazos cruzados esperando ver cómo votando pasarán al tramposo, sin darse cuenta que el tamaño del fraude se hace para siempre ganar “por la mínima” diferencia, sin importar el número de votantes. Centros fantasmas, multicedulados, extorsión, amenazas y votantes arrastrados son una pequeña muestra de nuestra imposibilidad de pelear en el escenario electoral, que en Venezuela es más bien una masacre electoral: los votantes sufren todos los abusos, mientras los candidatos están bien recogidos. Los participantes de bailoterapias tampoco ayudan en nada, pues antes de defender sus victorias mandan a la gente a bailar a sus casa... ¡váyalo!

No lo niego: mientras más voten, más trampa tienen que hacer... pero de ahí a ganarle al tramposo está difícil. Ahora el magnífico tramposo habilita el Consulado de Miami, demostrando que su cierre fue para evitar votos en el pasado. Solo que se le olvida mencionar el detalle que todos los datos que se recopilan en todos los consulados todavía deben viajar a Venezuela por valija diplomática y posteriormente serán procesados manualmente, por supuesto, solo si el tiempo alcanza. La benevolencia del tramposo parece no despertar sospechas entre los bebés de pecho que aseguran “votando lo sacamos”, ¡ay, papá!

No obstante todo el ventajismo institucional y estructural en el sistema para favorecer al oficialismo, Ocariz confesó sobre las lecciones de gobernadores: “nunca tuve contacto con nuestros miembros de mesa de 30% de centros electorales”, suficiente para que activistas del PSUV metieran votos fraudulentos en todos esos centros. O sea, en criollito, en elecciones ¡tienen un arranque de caballo y parada de burro! Nadie espere que la preparación hacia las presidenciales mejore en nada.

Comparar la idea abstencionista como “el triunfo de la antipolítica”, es como comparar el actual escenario electoral con una elección normal en tiempos de democracia. Ni el mejor empresario del mundo, ni el santo más perfecto pueden ganarle al tramposo mejor preparado. María Corina nos manda un poderoso mensaje: “se acabó el tiempo de los que dudan. Se acabó el tiempo de los que traicionan. Se acabó el tiempo de los que deshonrando su juramento sostienen al régimen. ¡Se acabó!”.

No podemos esperar a que el tramposo meta su fraude, es URGENTE que la dirigencia opositora se una a la petición del pueblo: ¡Injerencia Humanitaria YA! Cada día que el liderazgo opositor se queda indiferente al dolor de los padres que pierden a un hijo, callados ante las niños que mueren de hambre, indolentes ante los enfermos que sufren lentamente la muerte, cada día que Maduro pasa en el poder: es un día que mueren cientos de venezolanos inocentes. Señores, ¡esto es una masacre a nivel nacional! Donde usted lo mire: en los hospitales, en las calles, en las escuelas, en cada rincón del país, ¡todos los venezolanos sufrimos la maldición del chavismo!

Los dirigentes políticos deberían unirse a la lucha contra la dictadura y desde la plataforma de sus partidos ejecutar acciones que permitan tumbar este régimen genocida. No podemos llegar a las elecciones del 22 de abril con los brazos caídos, al contrario, a ese día debemos llegar con todas las calles prendidas y cien mil rebeliones. ¡No hacer nada es la peor de las opciones! No podemos seguir perdiendo el tiempo en como participar, ¡sino más bien en cómo luchar! A todos los líderes políticos, si de verdad aman a Venezuela, por Dios ¡hagan algo útil!

Óscar Pérez nos lo dijo a todos: “solo ustedes tienen el poder ahora”. #VzlaARRECHATE #EstoSeAcabó #CalleYLucha. @DBonyuet
David Bonyuet


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