Se acabo la guachafita


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Mar, 28/11/2017 - 22:27

En Venezuela pocas familias podrán celebrar las fiestas decembrinas con todo el bonche y excesos de comidas y bebidas que solían inundar de fiesta las calles de la cuarta. Sin embargo, Nicolás ya empezó a celebrar su feliz navidad desde mitad de año, no solo cuando impuso su fraudulenta e ilegal ANC, sino cuando se sepultó la constitucional Consulta Popular. Para el ciudadano de a pie las navidades no existen, ni tampoco existe el liderazgo opositor.

Amigo lector, no crea que estoy atacando a la unidad... es que ni siquiera sé si existen: ¡no han dado signos de vida y mucho menos señales de lucha! En un país donde hay un régimen que asesina sin piedad, tortura y pisotea a sus ciudadanos, no hay contraparte que salga a la defensa de los venezolanos. A excepción de unas pocas voces tenues y algunas críticas en el exterior que no sabemos todavía si podrán materializarse para entrar y llevarse a todas las ratas rojas rojitas, aquí no hay guachafita tumba dictadura, nada que ver, esto está más calmado que un cementerio. La guachafita que sí existe en la dirigencia opositora es la del egoísmo profundo, ese que les impide aceptar que el Foro Penal sea el portavoz de los presos políticos.

Aunque usted no lo crea, el Ministro de “Agricultura” Wilmar Castro Soteldo afirmó en la ONU: “hacemos esfuerzos extraordinarios para atender las necesidades del pueblo”, debe ser por eso que “uno de nuestros principales proyectos es abrir una fábrica de Kaláshnikov”... ¿será que el hierro es muy saludable? Más sorprendente aún fue el constituyente oficialista Eduardo Piñate quien reiteró que “la crisis económica que vive Venezuela es artificial e inducida políticamente por la oposición”, además de afirmar que “el canal humanitario ya esta fastidioso”. La guachafita del hambre parejo solo existe en la tripa de la tropa, los jerarcas rojo rojitos comen completo, felices y demasiado.

Mientras en el país desapareció desde la cordura hasta la arrechera, la ANC sigue con sus desastres y pretenden hacer una ley para “atraer a inversionistas extranjeros”, amigo lector, ¡agárrese duro!, para ayudar en esa monumental tarea, ponen a Vielma Mora, porque es “el experto que necesitamos”, suponemos que ahora como Ministro de Comercio Exterior se oficializa la guachafita del contrabando de extracción.

Jorge Rodríguez aseguró que “aquí se acabó la guachafita” en una clara confesión que el robo y la corrupción nacional es una práctica común en la robolución chavista, pero que ahora se acabó, porque ya el país no da para tanto saqueo. ¿…o sí? Aunque en el resto del país desaparecieron las fiestas de cumpleaños y cualquier celebración tradicional, el reposero destituido asegura que: “vamos a prepararnos para tener un diciembre de rumba”… ¡váyalo!… que nadie pare las parrandas, el derroche y los excesos que aquí estamos despilfarrando patria. ¡No joda!, las guachafitas interminables de la felicidad suprema solo están en las casas de los jerarcas chavistas. ¡Uh ah!, ¡así nunca se van!

Mientras Maduro confesó que: “Fidel Castro fue un ejemplo para todos”, ahí mismito salió Delcy insistiendo a los cuatro vientos flatulentos que “no hay hambre ni crisis en Venezuela”... tremendo ejemplo del padre de todos los males.

Como ellos mismos dicen, “aquí se acabó la guachafita”, pero es al pueblo de a pie que jamás volverá a celebrar unas típicas navidades y fin de año, aquí ya no volveremos a celebrar ninguna fiesta, pues aquí solo (des)gobierna el ch-abismo. @DBonyuet
David Bonyuet


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