Confiemos en nosotros


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Lun, 08/04/2019 - 08:54

Durante siglos hubo y actualmente existen, personajes egocéntricos, perversos, irresponsables y desquiciados, que condujeron y aun lo hacen durante décadas a sus pueblos, a sistemas de vida, contrarios a: las libertades, a la justicia, a la sensatez, a la tolerancia y a la paz; necesidades éstas, que deben imperar en cada nación. Tales tiranos, terminaron expulsados de sus propios países, u otras naciones por fuerzas opositores que se cansaron de soportar y permitir tanto vejamen.
Adolf Hitler fue un ejemplo único entre esos tiranos. Joseph Stalin fue otro, aunque este tuvo que morir para que cesara la tiranía que conducía, la cual al final también se derrumbó, por la fuerza de la razón, la lógica y la verdad. Más recientemente, Saddam Hussein, dictador de IRAQ, y Muhammad Gadafi, dictador de Libia, fueron expulsados del poder por la fuerza de las armas, cansados sus propios pueblos y el mundo libre de tanta tragedia, abusos e injusticias, que se cometían a diario en esas naciones, por esos vandálicos regímenes.
La tiranía de Venezuela, se encuentra hoy día sometida por una tiranía, ocupada y compuesta por varias naciones, y gobernada por una tiranía de delincuentes de la más baja calaña que nos podemos imaginar, quienes muestran un odio irracional hacia el mundo libre, la democracia, las libertades, la sensatez y la decencia.
Algo muy lamentable de todo esto, es que, muchos de esos personajes que lideran o participan de ese desbocado y desbordada tiranía, una vez convivieron con la democracia, y no les fue tan mal, como para cambiar radicalmente sus formas de vida que están intentando introducir y proteger en Venezuela, como lo es la tiranía del comunismo.
Le declararon la guerra al capitalismo, y convirtieron a la economía de Venezuela en una basura, donde los sueldos mayoritariamente rondan los 5 dólares por mes, la inflación es millonaria, las empresas privadas quebraron, el aparato productivo cesó en sus funciones, y solo quedan proveedores esenciales de comidas, que las venden a precios escandalosos sin control alguno de parte del estado.
Por otra parte, Hugo Chávez Frías, el creador de esta disparatada locura, politizó al ejército y lo puso a las órdenes del presidente de la república, para que lo cuidase de los opositores que clamamos por democracia, justicia y Estado de Derecho. Previendo que su gobierno sería rechazado por la mayoría de la población, decidió armar a cientos de miles de ciudadanos afectos a su diabólico proyecto político, para que defendiesen a la revolución del siglo XXI, tal como lo bautizó.
Lo sorprendente de esto, es que Hugo Chávez, logró el apoyo de muchas personas a las que se consideraban demócratas y sensatas; convertidas hoy día en fieras rabiosas y violentas, puesto que perciben el fin de la bonanza, danza de millones y beneficios ostentosos que les cautivaron y les convencieron de sumarse a la inmunda causa del chavismo, disfrazados de socialistas; con pretensiones de lograr el bienestar de la población, lo cual al final, como era de esperarse se convirtió en espejismo. El Socialismo fracaso rotundamente en Venezuela, y punto.
El pueblo trabajador, honesto, unido, decente y democrático de Venezuela, ha hecho todo lo imposible por buscarle una solución pacífica, institucional y electoral a la catastrófica y dramática situación donde el régimen actual nos metió. Para el colmo, el régimen aduce que, tal situación es el producto de las sanciones de los EE.UU., hacia estos por malas prácticas económicas, habiéndoseles demostrados una corrupción desbordada y una negligencia, delictiva y descomunal actuación en todas las actividades que desarrolla el régimen.
En virtud de que lideres prominentes del régimen dictatorial – civil y militar - que nos ocupa, ha dicho y señalado reiteradamente que en caso de perder las elecciones, no entregarían jamás el poder. Adicional a esto, el famoso diálogo intentado unas 3 o 4 veces, tuvo que ser eliminados de las opciones, para el logro de una salida rápida a la situación. Aún existen personajes del chavismo, además algunos internacionales, que insisten que los diálogos continúen, a sabiendas de que el régimen, no cumple con las condiciones para que éste se desarrolle y arroje resultados positivos al problema; razón por la que la oposición política al régimen, simplemente se cansó y exige la inmediata finalización o cese de la ocupación del gobierno en Venezuela, para realizar nuevas elecciones lo antes posible. Fracasaron, deben irse, y dejar a otros que gobiernen.
A pesar de los múltiples esfuerzos intentados de buena fe, de la Venezuela democrática, para buscarle solución pacifica, la situación actual en Venezuela, ésta se ha complicado y se sigue complicando, dadas las decisiones ambiguas, dilatorias e irresponsables de parte del régimen y de sus aliados. Se ha llegado a la situación extrema de tener que tolerar la ocupación militar de parte de Rusia y Cuba, quienes tienen personal militar asignado en Venezuela, violando flagrantemente nuestras soberanía nacional e irrespetando a nuestro territorio, por intentar defender, precisamente nuestra soberanía.
La OTAN, y sus aliados están seguramente sopesando la situación actual en América, puesto que, lo que ocurre en Venezuela con las intenciones expansionistas y geo políticas de Rusia, China, Irán y Corea del Norte; no deberían ser toleradas y seguramente, tendrán una respuesta contundente de parte del mundo libre, tal como lo ha hecho en otras tantas situaciones parecidas, donde el honor, la paz y legalidad son necesidades preponderantes actualmente y responsabilidades ineludibles.
Como venezolano, estoy en favor del mundo libre y de las acciones que éste a través de la OTAN, encabezada por los EE.UU., tenga que tomar para rescatar a Venezuela del comunismo, y mantener la paz y la armonía en el continente americano.
Tal como lo supone es la regla de juego establecida en defensa de la soberanía de nuestros países. Venezuela es parte de América y necesita ayuda urgente, para salir de esta situación tan deshonrosa en la que el chavismo nos ha metido, por razones que todos ya conocemos. Y de las que deberían avergonzarse, de ellos tener alguna pizca de nobleza y honor.
En 2007, se realizó un referéndum o plebiscito para que el venezolano decidiera vivir, entre democracia y comunismo. Los resultados indicaron que el pueblo venezolano prefirió vivir en democracia. Prefiere además, elegir, mediante el voto secreto y directo a sus gobernantes, lo cual es un derecho y un privilegio que la actual dictadura nos está robando, violando a la constitución, mediantes artimañas indignas de cualquier dirigente político que se aprecie y respete. Los rusos y chinos, vienen progresivamente amenazado e intentando intimidar a los EE.UU., y al mundo libre en general, paralelamente en dos sectores, en los cuales desean prevalecer.
El sector económico, y el poder militar a nivel mundial. No se deciden a respectar y tolerar que en esos renglones los EE.UU., es el actual monarca mundial. Sencillamente, debido a su domino de la tecnología, de la imaginación y creatividad, del estilo de vida que llevan y de lo aguerrido y valores de su pueblo.
Los rusos – léase Vladimir Putin - han cometido un terrible error, al provocar a los EE.UU., y a Occidente, reiterativa y permanentemente, sin sentido de la responsabilidad global y realidad que debería tener un líder de ese nivel político. Entre estos errores está el de poner a prueba a los EE.UU., y a la ONU, al pretender apoderarse de Venezuela, a sabiendas de que este país tiene muchos defensores, incluso más poderosos militarmente que los países comunistas.
De no retirarse Rusia de Venezuela con sus aviones y personal militar, deberán atenerse a las consecuencias. Ni China podrá salvar a Rusia de seguir esta en tierra venezolana, puesto que sabe a lo que se arriesga. Rusia, sin darse cuenta, se está metiendo con la familia americana, de la cual a la hora de la verdad, respaldara a Venezuela y a su causa de aspirar a la democracia, la libertad y la justicia.
Rusia, con Vladimir Putin al frente pretende sacar provecho de una situación atípica, al pretender instalar bases militares en América, escogiendo a Venezuela como chivo expiatorio, para chantajear a los EE.UU., lo cual es sumamente peligroso, para el mundo entero, puesto que sin duda alguna, los EE.UU., les dará la respuesta acertada. Rusia tampoco tiene ningún derecho a sacrificar a todo un pueblo, como el venezolano por sus pretensiones geo políticas, por el simple hecho de intentar humillar a los EE.UU., y chantajearle para sacar algún provecho geo político, en otras partes del mundo. La mayoría de los 30 millones de venezolanos rechazamos la intromisión de China, Rusia, Irán, Corea del Norte ni de Cuba en Venezuela, y les conminamos abandonar inmediatamente al país. Salgan en forma pacífica de Venezuela y permitan a los venezolanos que decidamos que hacer con nuestra nación, cuya decisión final no será precisamente entregársela a otras naciones comunistas o radicalistas para qué la exploten.
Guillermo A. Zurga


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