Juan Guaidó va bien...


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Mar, 12/02/2019 - 06:26

De todas las variadas situaciones reales de éxito, de parte de la oposición en su larga lucha; contra el régimen narcotraficante, delincuencial y tiránico de Venezuela, los sucesos y argumentos más consistentes, contundentes y determinantes, en 20 años: se puede afirmar que, la situación actual con Juan Guaidó, convertido en presidente interino de Venezuela, apoyado por la mayoría de los venezolanos (90%), el liderazgo de la oposición, por naciones democráticos del mundo libre: evidentemente, ha sido la mejor y más abierta oportunidad que se ha logrado hasta ahora.
Con el chavismo como gobierno/dictadura, ha habido innumerables y variadas situaciones engañosas, en las cuales la oposición creyó que dominaba la escena política y controlaba las acciones, y eso no era cierto, tales como: a) Las multitudinarias marchas, b) la renuncia de Hugo Chávez, c) la crisis de Abril de 2002 que llevó a Pedro Carmona a la presidencia de Venezuela por 24 horas, d) la huelga petrolera de 2002, e) el referendo revocatorio a Hugo Chávez, f) la muerte de Hugo Chávez, 2012, g) la elección de Nicolás Maduro y protestas opositoras por fraude, 2013, h) el triunfo de la oposición en la Asamblea Nacional, 2015, i) el referendo revocatorio iniciado a Nicolás Maduro, 2016, j) el inicio y fracaso de los diálogos, 2016 – 2018, k) las desfasadas y fraudulentas elecciones de mayo 20, de 2018.
No obstante, habría que reconocer que, esta infinidad de acciones de protestas, lideradas por: Fedecámaras, Partidos Políticos y Sindicatos, CTV, luego por los partidos políticos declarados opositores, bajo el Nombre de Coordinadora Democrática, posteriormente convertida en la Mesa de la Unidad Democrática, MUD; aun cuando no se lograron los objetivos de expulsar definitivamente al régimen del poder, cumplieron una labor crucial de ablandamiento, deterioro y desgaste del régimen, lo cual hoy día está a la vista.
Esa tormentosa y frustrante época, prácticamente nos abrió los ojos, a todos los opositores, por cierto, divididos en varios sectores; y nos puso a pensar mucho más en lograr una solución contundente contra el régimen dictatorial a hoy día, bajo el control de Nicolás Maduro. Una de las cosas que aprendimos los opositores, fue el de aceptar a regañadientes que, el régimen había planificado y actuado meticulosamente, los diferentes aspectos de su perversa y catastrófica “revolución socialista del siglo XXI”, bajo el asesoramiento de Cuba y demás países que la apoyan y se benefician de ésta.
Entendimos y aceptamos, que, no sería fácil expulsarlos del poder. Para Cuba por ejemplo, ese proyecto político de convertir a Venezuela en satélite del marxismo leninismo, significa para éstos, una oportunidad de vida o muerte, para la sobrevivencia real de su dictadura comunista en Cuba. Venezuela siempre ha sido vista por Cuba como su única posibilidad de sobrevivencia.
Eventos demoledores contundentes han puesto en evidencia, la inviabilidad política, social y económica de ese demoniaco proyecto político marxista leninista, como una solución correcta y viable para Venezuela. En primer lugar, el fracaso económico estruendoso del mismo, debido precisamente a al criterio de: 1) arrasar con todo el “estatus quo” del país, 2) la destrucción de las empresas estatales e industrias privadas, 3) la perdida de institucionalidad de las FAN, 4) el control y uso delincuencial de las divisas, 5) el control de precios, 4) el descuido y fracaso de PDVSA, 5) el exceso de corrupción, 6) el uso de PDVSA como caja chica del régimen; 7) exceso de donaciones a países cómplices, 8) su incompetencia, 9) el aberrante apoyo a las guerrillas, y al narcotráfico, 10) las perversas expropiaciones, 11) el excesivo odio y resentimiento contra el capitalismo y contra los EE.UU.
El mundo entero ha visto con asombro, como fue posible llegar a destruir la economía de uno de los países latinoamericanos más ricos y estables económica y políticamente de la región. Sin embargo, no todo ha sido fracaso para la oposición, puesto que el evento de las elecciones presidenciales fraudulentas realizadas a destiempo, por el chavismo para el mes de mayo de 2018, pensando que ya habían derrotado a la oposición, le sirvieron a ésta, para tomar una decisión arriesgada e histórica, como lo fue de desistir de participar en dichas elecciones; para evitar que Nicolás Maduro se eternizara en el poder. Esa decisión fue clave para lograr invalidar tales elecciones y llegar a la actual situación
Si analizamos detalladamente la situación de Mayo de ese año 2018, quizás, y es muy probable, que, los expertos analistas políticos concluyan, en que el chavismo, se excedió estratégicamente, castigando innecesariamente a los partidos políticos más importantes, impidiéndoles que participaran con candidatos propios a tal elección presidencial. Pienso, que con el control total que tiene el régimen del CNE, sin la presencia de “Smarmatic” ni veedores internacionales, se han podido arriesgar a facilitarle a la oposición su participación en dichas elecciones; y por supuesto, la acostumbrada trampa, hubiese podido ser presentada y aceptada por la comunidad internacional, como válida.
Pudiera afirmarse que, la persecución e inhabilitación de candidatos opositores por parte del régimen, y la no participación en tales elecciones de parte de la oposición mayoritaria, fueron las dos razones fundamentales, por las que la comunidad internacional invalido tales elecciones presidenciales. A continuación un resumen de los eventos políticos habidos y justificados para invalidar las elecciones presidenciales del 20 de Mayo 2018 en Venezuela.
Cito SIC, Wikipedia, Internet: “Organizaciones no gubernamentales como el Foro Penal Venezolano, Súmate, Voto Joven, el Observatorio Electoral Venezolano, la Red Electoral Ciudadana, el Observatorio Global de Comunicación y Democracia y el Centro de Justicia y Paz expresaron preocupación frente a diversas irregularidades durante la convocatoria y el proceso electoral, incluyendo la inhabilitación de candidatos, el impedimento de participación de partidos opositores, la falta de competencias constitucionales de la Asamblea Constituyente para convocar a elecciones, la falta de tiempo para los lapsos establecidos en la normativa electoral y la compra de votos. La elección contó principalmente con la observación de los aliados del gobierno venezolano después de que varios organismos internacionales decidieran que no había garantías electorales en el país. Las Naciones Unidas informaron que la organización no ofrecería asistencia electoral en las elecciones. Dichos observadores incluyeron al Consejo Latinoamericano de Expertos Electorales, “Common Frontiers”, el ex presidente de España José Luis Rodríguez Zapatero y el ex presidente de Ecuador Rafael Correa. Organismos internacionales como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la Unión Europea, las Organización de Estados Americanos, los países miembros del grupo de Lima, y naciones como: Austria, Estados Unidos, Japón, Nueva Zelanda, Republica Dominicana y Suiza Rechazaron la convocatoria por falta de trasparencia y garantías electorales y afirmaron su no reconocimiento a los resultados.” Fin de la cita.
Realizadas las elecciones, como era de esperarse, según los resultados, estos dieron la victoria a Nicolás Maduro, por una ventaja significativa sobre el candidato que ocupo el 2º lugar, Henry Falcón, un ex chavista, con ideología política difícil de precisar, puesto que hasta formó parte de la MUD.
Realizadas y terminadas las elecciones, y conocidos los resultados finales, no quedó la menor duda de que ese proceso estuvo viciado y fue ilícito desde todos los ángulos analizados: La abstención fue enorme, y alcanzó la cifra superior al 50% de los electores participantes, tal como se había previsto. Los pocos participantes, declararon que hubo fraude y trampas, abuso de poder y robos de votos, tal como el sector opositor lo había previsto y denunciado. A continuación un resumen del porqué del fracaso de tales elecciones.
A) Fue impuesta por la Asamblea Nacional Constituyente, considerada ilegal, irrita e inconstitucional por varios motivos. B) La ANC fue convocada por Nicolás Maduro, desconociendo la existencia de la Asamblea Nacional, y sectores políticos minoritarios del pueblo, lo cual también lo descalifica para tal convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente. C) No hubo veedores ni observadores independientes ni calificados, para presenciar y calificar a tales elecciones. D) Se demostró que hubo trampas y robo de votos. E) Por razones obvias, la oposición no participo en tal elección. F) La abstención supero al 50 %, algo inusual atribuible al régimen por las acciones anteriores.
Ante tanta evidencia, ante las naciones democráticas de Latinoamérica, de Europa u otras latitudes del mundo libre, que apoyaron mayoritariamente al pueblo opositor de Venezuela y decidieron ignorar tal elección electoral presidencial, y calificarla de ilegítima e inaceptable, es la razón fundamental por la que arribamos a la solución institucionalista con Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, puesto que al declararse y certificarse la ilegitimidad de Nicolás Maduro como Presidente de Venezuela, se tuvo la oportunidad por primera vez en esta lucha, de tener a la narco dictadura contra “las cuerdas”, en una posición de extrema desventaja, según la cual tarde o temprano tendrá que salir del gobierno y permitir el ordenamiento del país, por primera vez en 20 años.
Ante esta evidente realidad, pase lo que pase con el ingreso de la ayuda humanitaria a Venezuela, es muy difícil imaginarse la permanencia en el poder de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela. Para la inmensa mayoría del mundo, los días de este régimen están contados, y es asunto de algo más de tiempo para que se concrete su aparatosa caída.
Ante este claro cuadro político realista, solo nos queda a los opositores demócratas venezolanos, y al pueblo venezolano en general, la tarea de: protestar, actuar, presionar y esperar. Se ha llegado a una situación en la que hagan lo que hagan las FANB, no nos importa que continúen apoyando a Nicolás Maduro, puesto que existen otras opciones, para sacarlos del poder, las cuales siguen estando a la vista. Además, la milicia venezolana reciente, está muy desprestigiada y descalificada como para darles la amnistía que se les ha ofrecido. Por otra parte, mayoritariamente los venezolanos consideramos que estos militares son los que han mantenido básicamente en el poder por 20 años, a esta narco dictadura, mezclada con guerrillas y corrupción, razones más que suficientes, para repudiarlos y hasta para expulsarlos a la gran mayoría de estos, de las FAN, en la futura y democrática nueva Venezuela.
Ha sido una lucha larga opositora, compleja, intensa, extenuante, con aciertos y errores, donde ha habido de todo: muertes, renuncia al poder de Hugo Chávez y retorno al mismo, purga de militares constitucionalistas, huelga petrolera, expulsión de 25000 trabajadores petroleros, toma de PDVSA por el régimen, muertes, persecuciones políticas, presos políticos, torturas, corrupción, guerra contra la empresa privada, expropiaciones, perdida de la institucionalidad militar o militarización del régimen. Como si fuera poco, adicionalmente; quiebra y destrucción de empresas del estado, devaluación escandalosa de la moneda, inflación desbordada a límites de ascenso exponencial inimaginable, corrupción desbordada, derrumbe económico de la nación, deuda a niveles insólitos, desaparición de las reservas de la nación, hambre, miseria y muertes por falta de atención media y de medicinas, convertido todo esto en un crisis humanitaria insólita e inducida..
Por lo expuesto, se llama a los venezolanos en general, a seguir apoyando a Juan Guaidó y a la oposición política del país, en las acciones por venir; necesarias para continuar con la agenda y hoja de ruta opositora, hasta alcanzar la liberación total de Venezuela y lograr expulsar a los depredadores y maleantes del régimen de gobierno chavista fuera del país, y mantener así, la ambición e ilusión de que paguen con cárcel, por todo el daño que han hecho a Venezuela y a su pueblo. Calma, cordura, y mantener viva la esperanza es el lema.
Las actividades de la ayuda humanitaria, las cuales están siendo saboteadas, impedidas y reprimidas por el régimen, con el apoyo de las FANB, tarde temprano llegarán a los más necesitados, lo cual se percibe como un día glorioso para toda Venezuela. De hacerse esto realidad, podemos sentirnos orgullosos de ser venezolanos.
Por otra parte, no nos distraigamos en otras actividades que no sean las de expulsar al enemigo del poder. Es una oportunidad que no debemos desaprovechar, ni desechar ni subestimar. Mantenernos unidos, activos y esperanzados, nos proporciona mayor energía o sinergia, muy necesaria en estos momentos cruciales. No existen excusas para estar desunidos y dispersos.
Ante tanta incertidumbre, sin saber cómo terminará todo, debemos mantener la fe y la esperanza, de que todo saldrá bien. Si bien es cierto, que dependemos en alto grado de lo que hagan los EE.UU., y demás naciones que nos apoyan, debemos mantener la fe en que son naciones amigas, que saben lo hacen.
Es lamentable, que aun existan venezolanos que aúpan el dialogo y/o la negociación, como una forma de salida hacia la democracia, cuando esa opción está descartada, por falta de seriedad del régimen dictatorial que se burla de nosotros los venezolanos y de la comunidad internacional. ¿Cómo hablar de diálogo o negociación, cuando el pueblo venezolano ha decidido exigirle al régimen que abandone el poder, para poder reconstruir a Venezuela y seguir con nuestras vidas hacia el futuro?
Debemos convencernos plenamente, de que la población de la Venezuela de hoy, rechaza mayoritariamente en un 90%, al marxismo leninismo y al socialismo y prefiere y desea vivir en democracia. Eso bajo ningún escenario que se plantee, es negociable. Es más, me atrevo a opinar y predecir que, de ahora en adelante, las elecciones futuras en Venezuela; deberían inhabilitar a los partidos políticos anti democráticos tales como los partidos comunista y/o los partidos políticos socialistas de tendencia marxista leninista. Luego de esta horrible experiencia vivida, no creo que los partidos políticos demócratas, deseen arriesgarse a vivir otra experiencia parecida o similar a la que vivimos actualmente, debido al antinorteamericanismo enfermizo de los cubanos y marxistas leninistas de la región. Venezuela ni Latinoamérica, jamás serán naciones antinorteamericanas, puesto que esa sería la mayor insensatez que podríamos imaginar y/o realizar. A pesar de todas las diferencias que tengamos, y/o todo lo que rechazamos o nos desagrade de esa gran y noble nación de los EE.UU.
Guillermo A. Zurga


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