La política y sus detractores


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Miércoles, 29/11/2017 - 21:37

Da tristeza como personas jubiladas de PDVSA, a las que conozco y considero honorables, demócratas, decentes y supuestamente ecuánimes y superadas, que rechazan y atacan a la política, como elemento perturbador en nuestra Asociación de Jubilados de la Industria del Petróleo, AJIP. Por allí anda el ex presidente Mujica de Uruguay, comentando que, en el fondo, los ciudadanos somos políticos por lógica y sentido común, puesto que los pueblos, son los que eligen a sus representantes, en gobiernos democráticos, y por ello, llevamos la política en la sangre. Algunos jubilados prohíben inmiscuir a la “política” en nuestros reclamos gremiales, debido al manejo doloso, por PDVSA, de nuestro fondo de jubilación, desde que convirtieron a PDVSA, en empresa socialista. Por cierto, ese fondo, es la única fuente de ingresos, que tenemos para vivir.
Cierto, que existen políticos, malos y políticos buenos, como sucede en casi todas las actividades del orbe. También los hoy honestos y corruptos, leales y traidores, competentes e incompetentes, racionales y locos, justos e injustos, correctos y desvergonzados, etc. Sin embargo, atacar a la política por la culpa de políticos mediocres, y meterlos a todos ellos en un saco de basura, es injusto, inapropiado, incorrecto, erróneo, y un gran error. La felicidad de los pueblos y naciones, depende de las políticas, diseñadas por los políticos, supuestamente, para el bienestar de toda la sociedad de esa nación.
Pedirle a un ciudadano, y al pueblo en general que no piense en política, sobre todo, cuando el país tiene problemas por todas partes, es una falta de criterio y realismo, puesto que precisamente, los ciudadanos, somos los dolientes por las malas políticas del régimen actual que nos gobierna. Muy por el contrario, en mi opinión, los líderes políticos de la oposición llaman al pueblo que a que defienda su democracia y se les brinde apoyo a estos líderes, en su lucha contra esta dictadura declarada que nos gobierna, para intentar cambiar de gobierno, por otro democrático y diligente. Pedirle al pueblo democrático, que se quede tranquilo (o se haga el muertito, como pedía Chávez que se hiciera) y/o inerme anta tanta atrocidad, es definitivamente un sin sentido.
Cuando las sociedades de países, se conforman con solo con saciar el hambre, ignorando a todas las demás deficiencias y necesidades básicas y superiores del ser humano como persona, se dice, que esa sociedad esta enferma, es conformista, y adaptable; es decir, se convierte en un zombi. Esas son las sociedades que al marxismo leninismo, acostumbra adoctrinar. En eso se han convertido los defensores del chavismo, ante este desastre nacional, con tantas precariedades.
Sin ser político, pienso que esta profesión es hermosa y completa, puesto que su alcance pareciera ser ilimitado. Se lucha para mejorar, la calidad de vida de los pueblos. Para mejorar su educación, su salud, su estatus social. Como político, se lucha para dar satisfacciones a todas las familias de ese país. Un buen político, jamás le da la espalda a un sector de ese país. Si bien es cierto, que los mas pobres son los más necesitados, no se justifica, quitarle el pan de la boca a un rico, para dárselo a un pobre. Esa es una forma tiránica e injusta, tipo “Robin Hood”, de gobernar. Un político cabal y exitoso, busca la felicidad de todos los sectores, no de un solo sector. Eso que hace el chavismo, se llama populismo, y lamentablemente, está muy arraigado en Latinoamérica.
En lugar de denigrar de los políticos, debemos hacerle un llamado a éstos, para que mejoren su aptitud y actitudes. Debemos solicitarles mayor formación profesional. Debemos pedirles que mejoren la calidad de sus valores para vivir, sus éticas, su calidad como persona, su compromiso sagrado con la patria, y con el pueblo en general.
El caso AJIP, es una demostración de malas políticas públicas generadas por el gobierno. Lograron igualar las pensiones por debajo, para que todas estas fueran iguales, en lugar de tratar de mejorarlas todas las pensiones, se dedicaron a mejorar las bajas y empeorar las altas. Si un obrero sufre por falta de dinero para alimentarse, un director o gerente jubilado, sufre en mayor grado, puesto que su calidad de vida se reduce y deteriora mucho más que la del obrero. Eso sucede hoy día entre nosotros los jubilados.
Lastimosamente, la campaña de no hablar de política dentro de la AJIP, ha ganado terreno, debido al colaboracionismo de muchos jubilados, demócratas, que les hacen coro al chavismo, quien es el verdadero elemento interesado en no hablar de política, dentro de AJIP, puesto que precisamente, nuestra triste situación, se ha debido precisamente a las malas políticas económicas del gobierno, en un intento de lograr los mejores beneficios para el denominado pueblo pobre, en detrimento del denominado por el régimen, pueblo rico o de derecha, entre los cuales califican a los empleados jubilados, que tuvieron altos cargos dentro de la IPPCN, y no son chavistas.
Contrario a la matriz de opinión, que ha creado el régimen, de que no se debería hablar de política dentro de la AJIP, una de las propuestas que particularmente haría al nuevo gobierno, sería, el de transformar y mejorar la ley que rige la actividad política en Venezuela, que permita modernizar tal actividad y dotarla de instrumentos básicos para crear escuelas y universidades de mejoramiento, profesional, para los políticos, así como crear formas de financiamiento por el estado para los partidos políticos. También, se pudiera pensar en limitar, regular y dar seguimiento a la ayuda económica proveniente del sector privado. Dado lo importante que son los políticos, para una nación, estos deberían ser merecedores de mayor protección y ayuda profesional. Esa sería una manera directa, en contribuir, estimular, y mejorar para el futuro, la actividad política, que permita mejores y más justos políticos y gobiernos. La actividad política en Latinoamérica debería fortalecerse y reglamentarse, en todos sus niveles.
Si los pueblos tienen el deber y el derecho de elegir a sus políticos y gobiernos, para administrar las naciones; esos pueblos, estos pueblos, deben también ser preparados e instruidos en conocer la “democracia”, sus principios y valores. Los pensum de estudio deberían tener incluidas materias alusivas a la política, a la ciudadana y a las elecciones, que les permita a los estudiantes, conocer bien de estas materias, para cuando le corresponda actuar como ciudadano, lo haga digna y responsablemente. A nivel nacional, se necesitan muchos foros que traten sobre lo político y lo social, en forma cognitiva y pedagógica, que enseñen a los participantes, sobre sus contenidos y principios, tales como las libertades, la justicia, el rol del estado, el rol de la empresa privada; en la economía y políticas públicas, que beneficien al país, no a sectores interesados.
Superadas las dificultades actuales, como consecuencia del desastre ocasionado por el régimen actual, la nueva Venezuela, tendrá que superar, y repensar la futura situación política, induciendo y educando al país y a la población entera, en mas y mejor democracia; a fin de que los partidos políticos prodemocráticos la apliquen y defiendan, contra todo tipo de amenaza. Las leyes deberán ser mas severas para golpistas y aventureros políticos, que pretendan presentar proyectos políticos, reñidos con la democracia y las libertades.
Aun, cuando no soy político, por no militar en un partido político, le doy la importancia a la política, y defiendo a los políticos honestos, dignos, honrados y bien preparados. Desde joven, admiré y respeté a los políticos, y a muchos de ellos los admiraba y consideraba ejemplares y modelos a seguir.
La influencia política para asuntos civiles, debe ser siempre superior a la militar, puesto que así lo muestra nuestra constitución, y así debe funcionar el Estado de Derecho, en una nación democrática, o que pretenda serlo. Ese es el ABC de la política y de la democracia. El principal rol, de un militar, seguirá siendo, la defensa militar de la nación, al cual se deben, entre otras funciones expresadas en la constitución.
Amigo jubilado, piensa un poco en este mensaje. Reflexiona y decide sobre el tema en referencia. Tienes derechos y el deber de reclamar el manejo de tus fondos, en la forma legal que desees hacerlo. La política, ni los reclamos judiciales, no pueden ni deberían ser excluyentes por ley, en este tipo de reclamo. Es lastimoso, que estés doblando la cerviz ante el opresor que te explota y se aprovecha de tu posición débil ante él.
Guillermo A. Zurga


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