¿Qué impide que la dictadura de Nicolás Maduro cese en sus funciones?


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Dom, 21/04/2019 - 07:35

EL MIEDO: En primer lugar, a pesar de las múltiples manifestaciones de valentía y coraje que han dicho poseer, los principales cabecillas de esa dictadura, en mi opinión, esa es la primera razón que escogería para empezar este artículo. Son tantos los delitos y las culpas que sienten esos desdichados; que les aterra, el hecho de tener que pasar el resto de sus días en la cárcel, o huyendo de la justicia, escondiéndose en lugares nada agradables, para sus gustos, sin poder disfrutar a plenitud el dinero mal habido logrado. Ese miedo nace y crece, precisamente puesto que se excedieron en sus funciones, y violaron leyes y códigos que jamás un político debe violar, so pena de ser penalizado por siempre; con el agravante de que nunca más podrán pasearse libremente por las calles de Venezuela, por ese miedo del cual jamás se desprenderían.

EL RETO: Como todo delincuente, esa es una emoción muy típica de los delincuentes paranoicos, la de retar a sus perseguidores e intentar salirse con las suyas, que de lograrlo, les daría una satisfacción hormonal indescriptible, de haber vencido a su archienemigo. Estas experiencias les permiten a los delincuentes comunes la segregación de mucha adrenalina, por haber intentado derrotar al enemigo, con sus propias reglas de juego.

SU SENTIDO DE REALIDAD EQUIVOCADO: Delincuentes como estos jamás ven las sus acciones y consecuencias con realismo, puesto que para estos, su verdad es la verdadera. La verdad de los demás es ficticia o equivocada, por lo tanto, sus valores están totalmente distorsionados, y jamás aceptaran que son unos delincuentes; por el contrario, se sienten héroes, del pueblo y apoyados por países adoctrinados que les protegen, siguen y adulan. Ese apoyo delincuencial de otros países interesados en seguirlos saqueando y exprimiendo para sus propios beneficios, les da la sensación equivocada de que lo que hacen es legal y permitido por las leyes.

SU TEMERIDAD: Cuando oímos amenazar a la oposición democrática de Venezuela, de parte de: Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Delcy Rodríguez, Iris Varela, entre otras amenazas, echarles encima a los denominados colectivos por la dictadura, sobre a las concentraciones de manifestantes pacíficos y desarmados; concluimos, de que a estos seudo líderes nos le importa para nada su confesión pública a nivel mundial de que son unos delincuentes comunes, confesiones éstas las cuales deberían ser tomadas en cuenta a la hora de los juicios legales a los que éstos desalmados deben ser cometidos, muy pronto.

LAS MENTIRAS: Jamás se había visto en la historia de la humanidad, a gobernantes tan mentirosos, quienes usan la mentira con el objeto de negar la realidad de lo que ocurre en Venezuela. Aun cuando sabemos de la existencia de estas maniobras políticas de negar la realidad de lo que ocurre en Venezuela, es indudable, que a pesar de tantas mentiras, estas no pueden cambiar la historia de lo sucedido, puesto que existen pruebas y evidencias tan sustanciadas, que además de culpables, terminarían sus existencias como pésimos y enfermizos mentirosos. Vale la pena recordar el proverbio: El castigo del embustero es no ser creído, aun cuando diga la verdad (Aristóteles).

EL SACRIFICIO Y LA DESVERGÜENZA: Muchos de los chavistas cabecillas de esa mafia, aducen que solo saldrán muertos del poder que secuestraron; lo que significa que están dispuestos a inmolarse por una causa sin sentido: político, humano, social, económico ni humano. Su causa es simplemente una aventura política, convertida en mafiosa y delincuencial, con ingredientes del narco tráfico, lo cual los convierte en delincuentes comunes, donde no habría atenuantes que valgan, para su salvación.

EL EXCESO DE CONFIANZA: El régimen dictatorial chavista el cual se resiste a renunciar pacíficamente al poder, puesto que al parecer pareciera que estarían militarmente hablando, “blindados” ante cualquier intento de sacarlos por la fuerza de las armas. Este exceso de confianza, se lo han ganado gracias a la ayuda militar y diplomática que les estarían dando, China, Rusia, Irán, Corea del Norte y Cuba. Se olvidan los chavistas que, existen leyes internacionales diplomáticas y militares muy claras y severas, sobre este tema, que permiten al hemisferio Americano amenazado por tal invasión, defenderse o actuar legalmente, para eliminar tal amenaza. Es decir, ese exceso de confianza se les podría convertir en el “peor error” cometido por tal dictadura, sus protectores y defensores.

CONCLUSIONES: Sin duda alguna, la dictadura del chavismo, conducida hoy día por Nicolás Maduro, esta predestinada a cesar en sus funciones dictatoriales; bien por las buenas o por las malas. El pueblo de Venezuela y el mundo civilizado en general, están de acuerdo con esta premisa. Se les está dando un tiempo razonable y una oportunidad final, para que tomen la decisión correcta y única de que se larguen por las buenas del poder.

Los tiempos del chavismo se acabaron con un saldo vergonzoso de su gestión como gobierno, que dejó a Venezuela inmersa en una grave depresión económica, social, humana y estructural de proporciones gigantescas que el chavismo ha causado; y de seguir en el poder, seguramente seguiría empeorando, para mayor desgracia de la nación.
Es decir, la única forma de reconstruir a Venezuela será la de elegir ponto a otro gobierno democrático, totalmente diferente al del chavismo, para que reconstruya a la nación, prácticamente desde sus cenizas. Ni aun con la ayuda de China, Rusia, Irán y Corea del norte, se podría lograr ese propósito con la participación del chavismo, puesto que el pueblo de Venezuela está decidido a no permitirlo.

El chavismo ha fracasado estruendosamente, en la administración de la nación, y no merece volver a gobernarla. Se ha sido muy paciente y conservador en las acciones a tomar para resolver tal situación, por las buenas. No obstante, como en todo, existe un límite el cual estaría a punto de vencerse, fundamentalmente por los daños colaterales en vidas y materiales que se puedan producir durante esta operación. Sin ser un experto en las ciencias militares, ese límite, pienso que estaría por vencerse, y una vez iniciado; solo cesará con la garantía de la victoria plena de la destrucción de quienes se oponen al necesario y justo cambio de régimen de gobierno delincuencial a un nuevo gobierno electo democráticamente y capacitado para gobernar y administrar a la nación correctamente, con justicia, leyes y libertades. Amanecerá y veremos.

Guillermo A. Zurga


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