Los maduristas libres de pecado crean el delito de “corrupción espiritual”


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Dom, 24/03/2019 - 08:05

Si algo le faltaba al régimen es que a pesar de que la mayoría de su cúpula política, jurídica y militar – que es la misma bazofia – se declara atea, o disfrazan esa concepción con la definición laica sobre la educación en escuelas y liceos, lo menos que causa es ironía cuando un "fiscal" y un "juez", ahora condenan a Maria Lourdes Afiuni por cinco años más de presidio, sólo que en esta oportunidad la sentencia se origina por "corrupción espiritual".

Por ello, sin entrar en consideraciones filosóficas o religiosas sobre la existencia o inexistencia de un Ser Supremo, que hasta Nietzsche en La gaya ciencia dejó por sentado en interrogación que incluso las iglesias pudieran ser los cementerios de Dios, resulta obvio la agonía del régimen que al haber perdido la brújula política, los ha llevado a cometer tantas barbaridades, que el hecho de llegar al paroxismo de que mientras los responsables de corrupción administrativa, es decir, los chavistas y maduristas que luego de saquear al país demuestran dentro y fuera de Venezuela las propiedades mal habidas, y hacen del derroche y la vida loca una forma pública y notoria de su quehacer político y económico, ahora resulta que los maduristas en una especie de nueva religiosidad, no solamente se declaran libres de pecado y quedan exentos de visitar alguna vez el infierno, sino que tienen potestad en la tierra para condenar a cualquier humano por sus condiciones espirituales.

Verbigracia, la concreción de sentencias por "corrupción espiritual", suponemos es lo que autoriza a la cúpula madurista para crear espacios como "La tumba" en la sede la policía política, o grupos con licencias para matar a los enemigos del régimen, sean éstos policiales como el llamado grupo de Fuerzas de Acciones Especiales (Faes), o los colectivos armados que controla el criminal de Valentin Santana, y cuyo grupo irregular denominado "La piedrita" se declara célula ilegal que dice ser defensora de la "revolución", acciones que son concretadas o bien con denuncias de masacres sobre los primeros, y sobre los últimos, demostración de mensajes, armas y materiales de guerra ante la ciudadanía sin que exista autoridad alguna que pueda aprehenderlos en relación con semejantes hechos al margen de la ley.

Ignoro si existe ley, o algún tipo de jurisprudencia – no sólo nacional sino internacional – que hable de la "corrupción espiritual", lo que si estoy seguro es que un hecho de esa condición legal, ha permitido que los individuos que condenan a otros por esta "causa" se conviertan dentro del grupo madurista como inmunes al pecado, pero no religioso, sino el que rige para los preceptos neototalitarios, razón por la cual, también resulta que tanto ese fiscal como ese juez han seguido la doctrina de su "dios" para poder establecer una sentencia con tal adjetivación. O sea, el madurismo confirma su deformación Ad Verecundiam en el plano jurídico cuando no sólo de declaran "libres de pecado" sobre el resto de los mortales, sino que tienen todas las virtudes terrenales y del más allá, para decir a quienes no conforman su secta, que si no se inmolan ante su "dios" o "dioses", no tienen derecho a la vida.

La sentencia de "corrupción espiritual" es una aberración humana, pero es una prueba irrefutable que los maduristas no sólo perdieron la sindéresis, porque llegar al colmo de justificar tal barbarie jurídica, sólo es producto de mentes desquiciadas, fanatizadas, o peor aún, hundidas en una visión unipensativa conforme con lo que les diga su "omnipotente" y "todopoderoso", o lo que es lo mismo, sólo cumplir las órdenes aunque éstas sean descabelladas e inmaduras.

La "condena espiritual" se origina simultáneamente con la detención de Roberto Marrero a quien se le acusa de tener en su propia residencia "dos fusiles y una granada" con los cuales generaría una desestabilización total al régimen, incluso sobre los mencionados colectivos armados y encapuchados de "La piedrita" quienes dicen defender la patria "con sangre" (1); razón por la cual, tal vez esa sea la perfecta justificación para decir que los cuerpos represivos que integran el madurismo no torturan y menos asesinan. (2)

En todo caso, ahora los verdaderos corruptos pueden dormir tranquilos. El no haber sido condenados "espiritualmente" es una evidencia que por reconocer a su "dios" también quedan libres de pecado, porque al fin y al cabo, las confesiones entre ellos son de ida y vuelta, lo que quiere decir, que entre el cielo y el infierno – cuando menos entre ellos – no hay nada oculto. A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea. @jvivassantana
Javier Antonio Vivas Santana

Ref: ¹ https://www.youtube.com/watch?v=-56PT2WwMJA
² https://www.youtube.com/watch?v=cb67cQ5Qh5s
Fuente: https://www.aporrea.org/ddhh/a277285.html


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