Ni libertad ni comida


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Miércoles, 25/07/2018 - 10:33

“Decir a un hombre que es libre sin que tenga un pedazo de pan con qué comer, es como soltar a un náufrago en una isla en el medio del océano y decirle que es libre de llegar nadando hasta la costa”… La “revolución” le dice todos los días al cada vez más hambriento pueblo venezolano que es libre. Además le repite a cada momento que todos los sacrificios que exige son en nombre de la libertad; que Cuba es el primer pueblo libre de América, que estamos dispuestos a morir con tal de ser libres, que esta “revolución” es un proceso de liberación ¿…?
Una colección de sandeces que rebotan en el estómago vacío de los venezolanos ya cansados de que los hijos en lugar de pedir la bendición en la mañana les digan papá tengo hambre.
Como si los gobernantes se hubieran creído aquella frase “con hambre y sin empleo con Chávez me resteo”. Hay que estar claros, esta “revolución” no da comida. Jamás se había pasado tanta hambre como ahora. Ni comida ni libertad. Y de paso se burlan de los venezolanos al no enfrentar la hiperinflación, el hambre, la caída de Pdvsa, las perreras y las cochineras, los apagones de luz.
Pura falacia, por ejemplo el presidente se jacta diciendo que están pensionados todos los viejos… lo que no dice es que es con dólar y medio al mes cada uno. Algo así como cinco centavos de dólar diario por abuelo. Como si un padre se jactara de haberles dado de almorzar a todos sus hijos… una cucharada de arroz a cada uno. Con tres almuerzos como ese… un desmayo.
Sin comida y sin libertad. Saque la cuenta de la prensa escrita (de oposición) que ha desaparecido por falta de papel, de los medios radiales fuera del dial por la “democratización” de los medios. No olvide a Radio Caracas Televisión. Y menos las elecciones “libres” con árbitro rojo, líderes presos y exiliados, e importantes partidos inhabilitados. “Decir a un hombre que es libre de votar con un árbitro rojo es como…”, podríamos parafrasear el inicio de este artículo.
Ignorando el hambre y la desesperanza que los rodea, los “revolucionarios” siguen pregonando los conceptos de izquierda y de derecha. Izquierda como elixir para acabar con la miseria que con ellos crece como crece la sombra cuando el sol declina. Y derecha fascista, recalcitrante, vende patria, pro imperialista, oligarca… ¿algún día podrán decir derecha así, sola, sin apellido?
Izquierda, derecha, izquierda, como si el país fuera un limpia parabrisas. Elucubraciones del siglo pasado para justificar el totalitarismo que se esconde en las entrañas de este socialismo.
Hay que aclararlo, lo que se requiere es Democracia, mucha Democracia: elecciones limpias, respeto a la disidencia, separación de poderes, gobiernos civiles, libertad de empresa, políticas sociales, proyectos de desarrollo… y todas esas cosas de las que nos ha privado esta “revolución”.

LA INTERNACIONAL DE LAS CARETAS
Y lo triste es que los socialistas del siglo XXI no están solos. Dirigidos por el régimen comunista de Cuba han creado la Internacional de las Caretas. Regímenes que se disfrazan de demócratas mientras destruyen la independencia de poderes, militarizan, acaban con las libertades y hacen cambios leguléyicos para permanecer toda la vida en el poder.
Algunos triunfan – por ahora- como Venezuela, Nicaragua, Bolivia. Y otros tienen que irse como Argentina, Brasil y Ecuador.
En Nicaragua, el “demócrata” Daniel Ortega, se eligió por enésima vez en un proceso electoral con anulación de líderes y partidos opositores, igual al de Venezuela. Hoy dan lecciones de sobrevivencia totalitaria. Luego de ser el héroe que derrocó a Somoza, cada día se le parece más. Y ¡cuidado!, lo supera. Aquel poema de la época del gran Sandino: “Tengo miedo/ miedo de morir/ miedo de los criminales con alas/ asesinos de mi país…” lo pueden recitar, verso más verso menos, las víctimas de hoy ante la incruenta represión en Masaya.
Lo que fue la internacional de los sables en los años cincuenta (Somoza, Pérez Jiménez, Odría, Perón, Rojas Pinilla, Chapita, Batista, etc.), ha devenido en esta Internacional de las Caretas. Similares por el militarismo y la carga autoritaria y anti democrática.
Como la historia es cíclica, ya les llegará su hora. A todos les llega tarde o temprano. A la Internacional de las Caretas se le pone el sol en la espalda. Lula, Dilma, Cristina y Correa ya son historia. Ayer ultra poderosos y hoy perseguidos por la justicia. El que tenga ojos que vea.
Y eso que ellos no destruyeron sus países como los “bolivarianos” (te pareces tanto a mí, les cantaría Boves) han destruido a Venezuela.
Rafael Gallegos

PD: La ANC fue “electa” por dos años, según ellos. O sea, ya les pasó a mitad del período. También puede salirles revocatorio. ¿Se atreverán? ¿O preferirán que el pueblo le diga “no” a la supuesta nueva Constitución? Y Usted, ¿qué opina?


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