Ruta del petróleo para la calidad de vida


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Miércoles, 06/02/2019 - 07:09

Hacía donde vaya la industria petrolera irá Venezuela. Hoy soplan vientos de cambio, es imperativo implantar una nueva industria petrolera desde la raíz… desde lo cultural.

Las respuestas a mi artículo – encuesta: “¿En qué momento se J Pdvsa?” se pueden clasificar fundamentalmente en dos categorías: los que piensan que se J al nacer por su concepción estatista, y los que consideran que iba bien hasta que llegó Chávez en 1999, colocando como punto álgido la botada ilegal de 23.000 trabajadores.

Ambas tendencias muestran acuerdo en dos aspectos fundamentales para el rediseño la nueva industria petrolera: la necesidad de grandes inversiones de origen privado y la creación de una agencia autónoma que otorgue los permisos para operar a las nuevas empresas. Es decir, Apertura e independencia del Estado, puntos que reflejan novedosos paradigmas para Venezuela.

RUTA CERO: LA CULTURA PETROLERA

Del petróleo nos ha quedado que la riqueza proviene de los estornudos de los príncipes árabes, que el estado es más rico que los ciudadanos y que la empresa petrolera es nuestra en la medida que la opere el estado. Como consecuencia no relacionamos el trabajo con el éxito sino con nuestro enchufe con el estado, nos acostumbramos a que el gobierno nos mantenga, y creemos que la inversión privada en la industria petrolera significa pérdida de soberanía.

Contra esos tres rasgos culturales hay que luchar para implantar una industria petrolera exitosa. Hay que enseñarle a la ciudadanía que sin capital privado jamás resucitará la industria petrolera, que Pdvsa es irrecuperable y que la cuantiosa renta petrolera, como las oscuras golondrinas de Becker… no volverá.

Se requieren estrategias de comunicación para lograr los necesarios cambios de paradigmas, en aras del desarrollo armónico de la nueva industria. No exageramos al afirmar que la comunidad es quien otorga al negocio la “licencia para operar”.

RUTA UNO : LA EMERGENCIA DE PDVSA

La destrucción de Pdvsa es insólita. Pozos dañados, instalaciones inservibles, refinerías chatarra. Pdvsa está en emergencia. La nueva Junta Directiva, aunque suene tautológico, deberá aplicar políticas para la emergencia hasta estabilizar las funciones críticas de la decadente empresa.

RUTA 2: UNA INDUSTRIA PETROLERA DE CLASE MUNDIAL

Superada la emergencia, se debe iniciar la creación de una industria petrolera de primer mundo. Para ello se requieren de gigantescas inversiones, tecnología de punta y gerencia clase uno; tres aspectos de los que adolece la desvencijada Pdvsa.

La construcción de una nueva industria petrolera requiere decenas de miles de millones de $ al año, ¿de dónde saldrán?, pues no lo dude, del capital internacional.

Para incorporar estos capitales es necesaria una nueva Ley de Hidrocarburos que permita el desarrollo de Rondas de Licitación como sucede en toda América Latina, utilizando las modalidades de Ganancias Compartidas, Servicios y Concesiones. Y que contemple una Agencia Nacional de Hidrocarburos que otorgue y administre los contratos.

En Manufactura, es imperativo contrarrestar el gigantesco daño al parque refinador. Las refinerías están destrozadas. Los desembolsos para ponerlas a tono son gigantescos. El parque refinador internacional hay que rescatarlo y en el futuro incrementarlo para que nuestros crudos pesados puedan ser colocados con facilidad en los mercados internacionales.

En cuanto al Mercado Interno, se requiere subir gradualmente los precios de la gasolina, el diésel, el gas y todos los combustibles. Por ese “regalo” a los ciudadanos, la industria y el país han perdido miles de millones de $ anuales.

El control sistémico del negocio (no la operación) debe estar en manos de los venezolanos mediante organismos que dicten las pautas y apliquen las regulaciones. De esta manera se gestiona la industria dirigiendo aspectos como la internacionalización del petróleo, los patrones de refinación y los volúmenes de producción. Si los venezolanos no lo hacemos, la controlarán otros.

RUTA 3: EL PETRÓLEO ES MÁS QUE PETRÓLEO

Nada se gana con una industria petrolera de primera si no se refleja en calidad de vida de los venezolanos. Por ello desde aquí proponemos una segunda parte de la Ley de Hidrocarburos normando el uso de los Beneficios que Produce la Industria Petrolera: Renta solo utilizada en inversiones, Regalía para los estados y municipios que la produzcan, Distribución directa de parte de la Renta a los ciudadanos, Desarrollo estratégico de la economía conexa (Esferas Concéntricas), Petroquímica (petróleo del futuro) y Energías Alternas.

Igualmente proponemos una profunda renovación de todo el Estado venezolano, a objeto de que esté capacidad de aplicar las nuevas leyes.

Una política energética acorde con la nueva era. Hay que transformar al petróleo en desarrollo sustentable de Venezuela.

La Pdvsa azul es nostalgia, la roja un desastre. ¿Qué tal una industria petrolera vino tinto?

Rafael Gallegos


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