¿Tiene futuro nuestra industria petrolera?


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Miércoles, 01/05/2019 - 08:04

Depende. ¿Depende de qué? De las acciones que tomemos. La respuesta a esta pregunta es vital para el futuro de Venezuela, porque como sabemos a dónde vaya la industria petrolera irá el país. Podemos seguir haciendo lo mismo, o acometer cambios profundos.

ESCENARIO UNO: MÁS DE LO MISMO

Si el gobierno sigue haciendo las cosas como hasta ahora, Pdvsa – quebrada y desmantelada – continuará disminuyendo su producción, las refinerías se convertirán en chatarras, persistirá el desmantelamiento en las áreas operacionales y la canibalización de equipos, ante un inmenso descontento de un personal mal pagado y hasta en fuga. Nos botarán de la OPEP porque no seremos exportadores de petróleo y por cierto tal vez acepten a Cuba, que sí exporta petróleo (venezolano).

Y los “revolucionarios” dirán que la guerra económica y el bloqueo de Trump acabaron con Pdvsa. Cuando la realidad es que la pésima gerencia, la corrupción (ellos mismos se han metido presos), medidas convertidas en hitos históricos como la expulsión de 23.000 trabajadores (a mucha honra) en 2002/ 2003, así como el maltrato a los que se quedaron cuando Rafael Ramírez les decía que para trabajar en Pdvsa debían ser “dojos dojitos” y que todo lo que tenía se lo debían a Chávez, son las causas de la destrucción de Pdvsa.

De ser la segunda empresa petrolera del mundo Pdvsa pasó a los lichers corporativos. Según la OPEP llegamos a 732 mil barriles de producción en marzo. Cinco millones de barriles menos de lo que nos ofrecieron en su Plan Siembra Petrolera. Lo que equivale a unos 80.000 millones de dólares que dejan de entrar al país cada año por este largo sabotaje gerencial a que nos han sometido. Y lo que era imposible vislumbrar hace una década: tenemos que importar gasolina, no podemos satisfacer las necesidades de gas y combustibles líquidos para las plantas termoeléctricas, y muchas regiones de Venezuela son víctimas de apagones continuos. No tenemos petróleo para aprovechar este Boom de setenta dólares en barril. Boom sin petróleo y en lugar de generar divisas, generamos la primera hambruna petrolera de la historia. Esta revolución nos transformó de país “nuevo rico” a país “nuevo pobre”. Con este gobierno, la industria petrolera no tiene futuro.

ESCENARIO DOS: CAMBIOS PROFUNDOS

Las cosas pueden ser diferentes si se realizan cambios radicales (de raíz) en la industria petrolera y en el país. Cambios profundos que redunden en empresas petroleras de primer mundo, porque hay que aclarar que una empresa petrolera no se puede dar el lujo de ser de segunda categoría. Este gobierno no tiene ni talento gerencial ni intenciones de rescatar la industria petrolera. No hay que olvidar que la destrucción que presenciamos es estratégica. La estrategia del lobo feroz: destruirte para comerte mejor. La misma que han usado los jefes de Cuba para permanecer sesenta años en el poder.

El primer paso que debe hacer un nuevo equipo para rescatar la industria, es generar Confianza. Y ello es mucho más que una palabra. Para lograr confianza hay que ser confiable, en Carácter y en Competencia.

En Carácter

- Democrático: Procesos electorales transparentes, libertades, respeto a los ciudadanos, fomento de la empresa privada.

- Honestidad: Líderes de la industria y del país que no estén bajo sospecha y tengan hoja limpia de servicios.

En Competencias

- Legales: Ley de Hidrocarburos que estimule inversiones y retribución, así como tribunales con jueces bien nombrados y bien capaces. Esta Ley deberá permitir Empresa Mixtas, Concesionarias, de Ganancias Compartidas, de Servicios cuyos contratos sean otorgados en Rondas de Licitación como se hace en toda América Latina.

- Políticas: que muestren una industria independiente de la discrecionalidad gubernamental, para ello habría que incluir en la Ley una Agencia Venezolana de Energía, autónoma, que otorgue los contratos. Así como reglamentar el uso del ISRL y de las Regalías.

- Gerenciales: Equipos gerenciales y técnicos de primera, que incluyan sin discriminación a los técnicos capaces y adiestrables de Pdvsa, a los expulsados, a los jubilados, a los jóvenes de aquí y a los de la diáspora que se requieran.

Estos cambios deben desarrollarse de manera sistémica. Contrario a lo que hace el gobierno cuando fanfarronea que va a generar un millón, o dos millones de barriles diarios porque contrató a seis o siete empresas. Hay que visualizar todo el sistema y generar estrategias que lo afecten integralmente, con el objetivo de generar una industria petrolera de primer mundo.

¿Tiene futuro nuestra industria petrolera? Claro que sí. Y Venezuela también. Pero pedirle a este gobierno que rescate la industria petrolera, es como llamar a unos incendiarios para que apaguen el fuego…

El rescate de la industria petrolera pasa por el rescate de Venezuela.
Rafael Gallegos


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