La Burbuja de Vidrio


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Miércoles, 29/08/2018 - 08:03

Hace un tiempo atrás, mucho antes de que se llevara a cabo el firmazo para dar inicio al proceso de solicitar el referéndum revocatorio presidencial y los todos los hechos consiguientes como marchas, detenciones arbitrarias, acorralamiento, amenazas y persecución de dirigentes políticos, conversaba con un doctor en ciencias económicas, administrador y analista del acontecer sociopolítico nacional, sobre los aspectos que rodean a la llamada “Cúpula” del actual mal gobierno que tenemos en Venezuela.
En una parte de la conversación, ambos recordamos una película que, nada más y nada menos, data de 1976, el largometraje en cuestión que lleva por nombre “El Muchacho de la Burbuja de Plástico”, protagonizada por un joven John Travolta y tiene como tema central, la historia de un muchacho que padece una grave deficiencia en su sistema inmunológico y como consecuencia, debe pasar la totalidad de su vida completamente aislado, en una habitación esterilizada y herméticamente sellada.
Llama mucho la atención la similitud que presenta el argumento de la película antes citada, con las formas de actuar de los personeros que defienden el “Proceso Revolucionario” en la Venezuela actual; fíjense ustedes y solamente les daré por ahora un ejemplo, resulta que la mayoría de altos funcionarios así como otros de nivel medio, viven dentro de las instalaciones de Fuerte Tiuna, una zona totalmente militarizada y resguardada, ¿será que le temen a algo?; con lo dicho es más que suficiente para darnos cuenta de que “Ellos” viven en un mundo cuya realidad es muy distinta a la de la mayoría de los venezolanos de cualquier nivel social.
La gran diferencia con lo anteriormente mencionado y la verdad, es que la burbuja del gobierno y en la cual viven los privilegiados afectos al régimen, no es de plástico, en realidad es de vidrio y de uno delgado, que con cada protesta, con cada acto de calle que se lleva a cabo por el creciente descontento popular, ante las malas medidas en cualquier área, constituyen fisuras en esa burbuja.
La desconexión de la mencionada cúpula roja con respecto al ciudadano de a pie es de tal magnitud, que el Señor Maduro con seguridad ni siquiera conoce el costo de la comida, solo por referencias, pues encerrado en el Palacio de Miraflores donde no paga ningún servicio, solo disfruta de las mieles del poder y lejos está de la realidad económica, social que vivimos el resto de los venezolanos.
Los amigos del OVCS (Observatorio Venezolano de Conflictividad Social), señala que para lo que va del año 2018, se han contabilizado un total de 7.478 protestas, registradas en distintos puntos de Venezuela, haciendo énfasis en que han ocurrido 1.677 protestas por razonas de fallas o falta absoluta en los servicios públicos, cabe destacar que solo en febrero de 2016 por ejemplo y a modo de comparación, fueron reseñadas 523 protestas.
Esto quiere decir, mis estimados lectores, que no hay ninguna mejoría en lo absoluto, como quiere hacer ver el gobierno diariamente con su aparato propagandístico por radio y televisión, nada funciona en ninguna de las áreas de su competencia, muy por el contrario, las cosas empeoran a cada minuto y con cada reprobación de la sociedad se hace más frágil la burbuja, la cual inevitablemente se romperá a causa de la tensión social que lamentablemente no quieren ver en el alto gobierno.
Siempre se ha dicho que rectificar es de sabios, tristemente quienes dirigen los destinos de la nación en este momento, no tienen la virtud de ser sabios, por el contrario, mantienen el rumbo hacia el despeñadero, aun cuando existen muchísimas señales de alerta para que modifiquen las malas conductas en todos los ámbitos y de este modo corrijan el rumbo; pero no lo hacen, contrariamente y para continuar aferrados al poder se inventan fantasmas, atentados y falsas invasiones que violentarían el territorio venezolano y así justifican su forma de actuar.
De este modo, con la anterior explicación llegamos al último atajo que han tomado los señores del gobierno para seguir atornillados en el poder, me refiero a la mal articulada reconversión económica y al invento de trasladar las estructuras Constitucionales del Poder Ejecutivo a las estructuras del Partido de Gobierno PSUV entre otras cosas, pues resulta que con la Creación de un Ministerio de Comercio Exterior y una Vicepresidencia en el Área Económica, se ejecuta una grave transgresión al ordenamiento jurídico vigente en la materia, ni más ni menos.
Todo lo hacen sin pasar por ningún medio de control, como lo es constitucionalmente la Asamblea Nacional, lo cual es muy natural en el modo de actuar de aquellos que viven en la ya mencionada burbuja; la excusa para tal acción no fue otra que la de “derrotar y neutralizar la agresión externa” y la bendita y ya poco creíble “Guerra Económica”.
Con el escenario que tenemos en frente caben hacerse las siguientes interrogantes: ¿el gobierno de Maduro no quiere que nadie proteste y que acepte sumisamente sus decisiones? o ¿estamos ya en una dictadura con velo de democracia con apoyo del TSJ (Tribunal Supremo de Justicia), CNE (Consejo Nacional Electoral) y las demás instituciones secuestradas por el estado?; en mí caso la respuesta a ambas presuntas es un rotundo SÍ.
Todo lo antes citado tiene un agravante, lo constituye el hecho de que el actual gobierno, no puede olvidar aunque lo pretenda, que los Estados de Excepción como el que nos hacen vivir diariamente, no suspenden ni derogan en modo alguno, el denominado ordenamiento jurídico nacional y mucho menos el internacional, por lo que los cuerpos de seguridad y aquellos funcionarios que las dirigen son responsables por sus actuaciones incluso por sus omisiones, sin olvidar que tampoco se suspenden las acciones judiciales que protegen los derechos humanos; así que no la tienen fácil si pretenden escudarse en el futuro, para justificar que actuaron sin límites y sin control.
Sea cual sea la respuesta que cada quien quiera dar, lo cierto es que no podemos aceptar ninguna de las pretensiones que pueda tener este mal gobierno, para con los que pensamos distinto y queremos un mejor futuro que el actual presente, la percepción política es algo que cada quien maneja a su manera, lo que no podemos olvidar es que la “Revolución Bonita” dejó de serlo hace ya mucho tiempo y lo que queda de ella se encuentra dentro de la burbuja que cada día luce más débil y que en cualquier momento se desintegrara en pedazos, por tal razón es que debemos continuar en el camino correcto de seguir impulsando las salidas necesarias para obtener la libertad anhelada por todos.
Queda de parte de nosotros el estar preparados para asumir el destino de nuestro país, en cada uno de sus niveles y recuperar el sitial que siempre hemos tenido en la comunidad internacional, al fin y al cabo, créanme que es innegable, todo pasa y vendrán tiempos mejores.
Por cierto, el doctor en ciencias económicas de quien les hable al principio y en quien me apoyo cada vez que lo necesito es mi Papá, Reynaldo J. Aguilera Araujo, bendición y gracias por la inspiración; así de simple y sencillo. @raguilera68 / @AnalisisPE
Reinaldo J. Aguilera R.


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