Colapso a Alta Velocidad


Reinaldo J. Aguilera's picture
Mar, 06/03/2018 - 18:57

Paralización o disminución importante del ritmo de una actividad, así se define un colapso; nuestro país se encuentra con los signos vitales en rojo, parece que llegamos ya a un callejón sin salida y el régimen, quien es el llamado a velar por todos, no da respuestas que sean palpables por los ciudadanos, por el contrario, se escuda en declaraciones que sencillamente no convencen ni a sus más fieles seguidores.
Las noticias diarias no tienen nada de positivas, demandas internacionales contra el estado venezolano que generalmente se pierden, militares detenidos por tráfico de drogas, policías detenidos por estar involucrados en secuestros, homicidios o en casos de extorción y últimamente por despojar de “dólares o euros” a pasajeros en aeropuertos.
Si hablamos de los problemas de agua y electricidad por solo dar un ejemplo, el gobierno alega que se debe al fenómeno de “El Niño” que mantiene en sequia a todos los embalses incluyendo al del Guri, el cual hace funcionar la central hidroeléctrica o que una invasión de iguanas gigantes atacó tal o cual estación eléctrica y por esa causa medio país se ha quedado sin servicio por más de 10 horas, algo insólito.
Así tenemos pues, que los distintos aspectos de normal desenvolvimiento del país están totalmente distorsionados; otro asunto que toca a muchas personas a diario, lo constituye la grave situación que vive la industria automotriz, la cual se encuentra prácticamente paralizada, los concesionarios de las distintas marcas sobreviven efectuando los servicios que apenas pueden cubrir, la gente pasa semanas y meses buscando repuestos para sus vehículos que no se consiguen y de hacerlo les cuesta el equivalente a 1 año de trabajo como mínimo.
La crisis del sector es tal, que ya afecta el denominado transporte público y observamos como ya esos servicios están siendo sustituidos por camiones que no tienen la más mínima seguridad o acondicionamiento requerido para tal actividad.
Lo peor es que ante cualquier situación que es evaluada o criticada por entes u organismos no gubernamentales, el estado venezolano tiene una respuesta inmediata, incluso por cadena nacional de radio y televisión, pero las respuestas que da, no son de ningún modo satisfactorias, por el contrario, aun cuando los resultados de la peor política económica y social están a la vista, el gobierno sostiene y mantiene su posición inamovible, pretendiendo cada día hacer creer a los venezolanos que somos un país “Potencia” y que las cosas no funcionan motivado a los ataques de los Estados Unidos que lidera una “Guerra Económica” contra Venezuela, mientras que los jerarcas del régimen sacan a sus familiares de la “Venezuela Bonita” justamente para territorio norteamericano, definitivamente cosas que cuesta entender.
Las cosas parecen estar en 2 niveles muy distintos, por no decir dimensiones; por un lado los ciudadanos pasando penurias de todo tipo y por el otro el mal gobierno que fabrica enemigos y gasta dinero y energías efectuando “Ejercicios Multidimensionales de Defensa de la Nación”, cuando no han podido con la economía, con los pranes, con los bachaqueros, con los piratas de carretera, los delincuentes, el problema de las medicinas y resulta que talando árboles y colocando palitos como estacas en las costas van a luchar contra las invasiones de fantasía, realmente increíble pero cierto, es como estar en “Narnia” y en el “País de Alicia” al mismo tiempo.
Cosas tan impensables como el hecho de tomar un autobús o trasladarse hacia el interior del país es una total odisea, la falta de efectivo lo hace casi imposible para muchos. En zonas rurales la mayoría de las personas se mal acostumbraron a que el estado les diera todo, desde comida hasta dinero, al punto de que existen núcleos familiares enteros cuyos integrantes no trabajan ni producen nada, solo se mantienen esperando a que el paternalismo del estado les atienda sus necesidades, vivienda, alimento y hasta la televisión por cable, lo que tiene al entramado social gravemente comprometido y desajustado, pasarán muchos años para corregir tal anomalía.
El común denominador en los sitios de concurrencia publica, son las conversaciones de todo lo mal que se encuentra el país, de lo pesado que se hace el sobrevivir en Venezuela en medio de la mal llamada Revolución del Siglo XXI, de cuántos familiares se han ido, huyendo de tantas cosas y buscando un futuro diferente o para simplemente vivir, cosa que ya no pueden hacer en su propia tierra.
Lo que está sucediendo a nivel hospitalario es muy preocupante, muchos fallecimientos de recién nacidos, falta de insumos y pare usted de contar; lo que asusta es que mientras existen múltiples señales de que hay una “Crisis Generalizada”, desde el Presidente de la República hacia abajo no existe nadie que asuma la responsabilidad e implemente verdaderas medidas que solventen la situación, por el contrario, crean mayor caos al inventar salidas irreales, como lo son los “Bonos de Carnaval”, el “Bono de las Embarazadas”, mecanismos mediante los cuales se regala dinero que no tiene ningún respaldo, es decir dinero inorgánico.
Aquí lo que hace falta es voluntad política y el deseo de que las cosas realmente se encaminen por el sendero correcto, pero para que esto pase hay que dejar muchas cosas de lado, procurando generar un real cambio de gobierno para así lograr un mejor destino para nuestro país. Yo estoy dispuesto, por mí bien y el de mí familia, ¿lo estarán otros? Reflexionemos, así de simple y sencillo. @raguilera68 / @AnalisisPE
Reinaldo J. Aguilera R.


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