Día del médico. ¿Conmemorar, festejar o recordar?


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Miércoles, 07/03/2018 - 09:54

No hay un mes o día específico en el mundo para festejar esta efeméride; el 3 de Diciembre se menciona en varios países de las Américas, pero no en todos, para recordar o conmemorar como día del médico en memoria del médico y científico cubano Carlos Juan Finlay Barré. por haber descubierto el vector causante de la Fiebre Amarilla el mosquito Aedes Aegypti, este médico lo apodaron el “médico mosquito” a mediados del siglo XIX, por cierto a principios de su investigación no le creyeron los otros colegas y científicos. Es por eso que la Confederación Médica Panamericana en el año de 1946 decide el día 3 de Diciembre, como día del médico.

En Venezuela en honor al médico José María de los Dolores Vargas Ponce, presidente del país entre 1835-1936; primer rector de la Universidad Central de Venezuela (U.C.V.), fundador de la Cátedra quirúrgica y de la Sociedad Médica Venezolana se decidió que el día del médico sería el 10 de Marzo.

Si nos ubicamos o “aterrizamos” en esta Venezuela del siglo XXI y en este socialismo comunistoide con tendencia autoritaria desde la “A hasta la Z”, con pensamiento único a predominar en todo, no veo que debemos celebrar o festejar los médicos de este país, por lo menos los que nos formamos en la década de los 70 y menos los de la Escuela de Medicina J.M.Vargas de la U.C.V, donde el recuerdo del doctor Vargas se pasea por todo el Hospital Vargas que está al lado de la escuela; día aquellos de formación académica con excelentes profesores( Muci, Oletta, Moros, Hernandez, Gómez, Guani, Puchi, Baez, Boada, Motbrum, Fuenmayor, Leyva, Pifano,Velazquez entre muchos otros que no recuerdo su nombre y que son del hospital de niños, maternidad o universitario, donde les debo mucho a mi formación como médico del siglo XX.

En todos los gobiernos de la “cuarta” el sistema de salud no ha sido perfecto, las deficiencias en los insumos, materiales y medicamentos siempre han existido, pero en esta “quinta república” las calamidades en la salud están a la vista de todos los sensatos, objetivos y no fanáticos, para no escribir la mortalidad y morbilidad en una infinidad de enfermedades y las que están por venir si no se corrigen a tiempo las deficiencias o se cambia el sistema de administrar la salud en Venezuela y algunas variables de estudio profundo. Desde la academia, servicios y organismos paralelos implementados por el sistema socialista; la salud se ha deteriorado de una manera inexplicable, y eso que soy partidario de la medicina de la prevención y promoción de la salud que de la tecnología médica; este es uno de los pocos detalles positivos de este gobierno, el de implementar la misión barrio adentro o los estudios de medicina integral comunitaria; eso sí, se debe mejorar mucho la calidad académica y selección de los profesores y no formar por formar una gran cantidad de médicos de dudosa preparación y esto no lo escribo como crítica destructiva, si no porque la calidad y el futuro de ese colega en otras instituciones o con deseo de superarse puede truncarse, al igual en la calidad de la atención al público.

Si hacemos un estudio científico de investigación evaluativa de este sistema de salud, de seguro saldremos muy mal parados y no hablar de experiencias de estudio de medicina basadas en evidencia. Habrá algunas excepciones contadas y positivas.

Es por eso que el día del médico en Venezuela y en esta realidad, solo debería ser un recordatorio para los eminentes médicos que ha tenido Venezuela y seguro seguirá teniendo. Yo por lo menos no voy a festejar y menos con fiestas que se hacían en el pasado los diferentes colegios médicos de todos lo estados. Es la hora del hambre y escasez; por eso, deberán ser las luchas de todos los médicos realistas y conscientes de este país, así como evitar la emigración espantosa de colegas muy preparados que posiblemente no retornarán y que tanta falta hacen, no como dijo una insensata ministra de este gobierno, que se refirió a los que emigran de este país y que no deberían regresar. Creo que esta disociada y enferma de un sentimiento contrario al amor.

Realmente el médico de por si, cura poco; mas bien el debe aliviar, consolar y ayudar al enfermo, con su buena clínica, fe, estudios y conocimientos a hacer el diagnóstico preciso e indicar lo necesario para complementar su diagnóstico y tratar de indicar los medicamentos, medicina o cirugía necesaria para una determinad patología. Si promociona y previene los males que se pueden presentar a futuro, habrá cumplido su misión, y si esta mejor preparado el éxito será para todos. Si las motivaciones del médico o del estudiante de medicina o de otras profesiones de la salud o intereses son solo personales por el vil dinero, no vale la pena juramentos “hipócritas”.Además con estos salarios miserables, no creo que logre sus objetivos.

En este panorama de la salud, mis apreciados colegas, solo queda seguir luchando por los derechos de los pacientes y la de los médicos, como son: salarios justos para vivir dentro de la normalidad y calidad de vida, equipamiento y modernización permanente de los centros de salud, suministros de insumos y medicinas necesarios para todas las patologías presentes y por aparecer en la Venezuela decadente del Socialismo de este siglo.

En recuerdo al “hombre mosquito” les recuerdo el acecho que tiene la Fiebre Amarilla en nuestras fronteras actualmente, sobre todo la brasileña, pues no hay “enemigos pequeños”, como son los mosquitos, Aedes, Anofeles y otros vectores de muchas enfermedades transmitidas por estos. Así que ¡MOSCA¡ que no entre otra plaga más a mi querido país, es suficiente con la que tenemos.
Rubén D. Lopera
Neurocirujano
Mgs. Educación Superior


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