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¿Cómo ponerle precio a tus productos?


Miércoles, 22/11/2017 - 08:33

Si en la actualidad buscas iniciar un nuevo negocio, es posible que el hecho de tener que colocar precios o cambiar los anteriores resulte un proceso bastante tedioso.

¿Cómo ponerle precio a tus productos?

No sólo eso, el empezar un negocio conlleva varios pasos que debes seguir al pie de la letra para alcanzar el éxito.

La inflación que aumenta diariamente los precios de todo lo que consumimos, más los salarios que obtiene la población, son factores que sin duda influyen, pero que debemos saber manejar. ¡Te enseñamos cómo hacerlo!

1. Evalúa a tu público

Lo primero que debes hacer, es estudiar a qué estrato social o qué tipo de cliente esperas que haga una inversión en tu producto.

Si tu producto y/o servicio tiene competencia, podrías guiarte por sus precios y luego, establecer los tuyos. De lo contrario, si no tienes competencia, deberás hacerlo por tu cuenta.

Comienza por saber el sexo de tu cliente, edades, tipos de ingresos, zonas donde viven, lugares que frecuentan, productos que consumen, etc.

Si vas a ofrecer prendas de vestir (no muy sofisticadas) tu público podría obtener un sueldo normal, podría ser bajo.

Si por el contrario, tu negocio se trata de prendas de vestir importadas, de alta calidad, tu público será distinto. Por lo tanto, podrías colocar precios más elevados, que te permitan obtener mayores ganancias y que tu público (con salarios más altos) pueda pagarlo.

Opta por consultar con tus posibles clientes cuánto estarían dispuestos a pagar, te dará una idea más clara.

Deberás intentar conseguir clientes fieles, que inviertan constantemente en lo que ofreces.

2. Realiza tus cálculos

El precio de un producto no es simplemente eso, debes de tomar en cuenta lo que gastaste y gastarás por producirlos, incluyendo salarios (si tienes empleados), transportes, máquinas, etc.

En este paso debes determinar los gastos fijos y los variables.

Los fijos son aquellos que siempre tendrás que pagar, así recibas ganancias o no, y los variables son aquellos que debes pagar dependiendo de lo que pase.

No olvides agregar los costos por publicidad, corrección de errores, impuestos ó multas. Nada puede escaparse de tus manos.

En base a eso, te acercarás más al precio que debes establecer. Tomando en cuenta que al menos podrás cubrir lo que gastaste en fabricarlo.

3. Calcula cuánto quieres ganar

Luego de que has establecido los gastos que debes hacer antes de poner en venta el producto (lo vendas o no), debes establecer tus ganancias.
Esto dependerá del porcentaje que quieras obtener por cada producto vendido, lo normal es un 20%.

No debes tener miedo de querer obtener ganancias elevadas, es completamente normal. Sin embargo, si sientes que el precio está muy elevado, bájalo un poco hasta que tu consideres que está bien.

A ese 20% agrégale un 10% más, que serán los gastos mencionados en el punto anterior, para un total de un 30% adicional.

4. Analiza tus ventas y haz ajustes

Este paso es el último, y debes realizarlo luego de haber vendido cierta cantidad de productos por primera vez.

Si estableciste un precio y las ventas sobrepasaron tus expectativas, significa que podrías ir aumentándolo gradualmente. No te excedas, puesto que tus clientes lo considerarán como un abuso.

Si no conseguiste las ventas que necesitabas, deberás estudiar qué sucedió.
No significa que debas reducir los precios automáticamente puesto que es posible que hayas fallado en otro aspecto.

5. Propuesta de valor

La propuesta de valor ayuda a que tus clientes entiendan el por qué colocaste ese precio, haciendo que te compren a ti y no a tu competencia.

Para que lo entiendas mejor, te lo explicamos de la siguiente manera.

Si tu cliente considera que el precio establecido es mayor que los beneficios que el producto pudiera aportarle, no lo comprará.

Por el contrario, si los beneficios que aportas son numerosos, tu cliente se preparará para asumir los costos, aún siendo elevados.

Con una buena propuesta de valor, tu cliente debe saber (sin que tu se lo digas), los beneficios que obtendrá al adquirir el producto, que problemas le resolvería o facilitaría y por qué elegirte a ti y no a tu competencia.

Luego de haber tomado en cuenta los puntos anteriores, estarás listo para colocar un precio a tu producto, que sea atractivo para tu cliente y beneficioso para ti.

No pienses que para poder vender debes regalar tu producto, piensa que tu producto es tan bueno que tu público hará lo que esté a su alcance por comprarlo. ¡Manos a la obra! NP

EA


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