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El Espectador: "Venezolanos les preocupa cómo sobrevivir, no si los van a invadir"


Vie, 10/05/2019 - 11:04

Venezuela pasa en cuestión de minutos de las amenazas de invasión a las noticias de escasez y a las protestas de la oposición por los excesos del Gobierno. Leoncio Barrios, psicólogo y analista social, explica cómo reacciona la gente ante esa realidad cambiante, según publicó el diario digital El Espectador.

El Espectador: "Venezolanos les preocupa cómo sobrevivir, no si los van a invadir"

Desde Colombia se siente que la situación en Venezuela está a punto de explotar. Con cada noticia que estalla, la sensación es que, tras años en crisis, la solución está cerca. Para los venezolanos, que viven una larga lista de problemas diariamente, la situación, sin embargo, es diferente. La mayoría no está pendiente de las noticias y vive su día a día tratando de sobrevivir de la mejor manera.

Leoncio Barrios, psicólogo y analista social, Doctor en Educación a la Familia y a la Comunidad (Universidad de Columbia, 1990), es profesor jubilado de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y consultor, cuenta cómo la sociedad venezolana enfrenta los difíciles días que viven desde hace años, pero que desde el 23 de enero, se convirtieron en una montaña rusa de sensaciones.

Ese día, con la autoproclamación de Juan Guaidó como presidente interino del país, los venezolanos se levantaron del letargo en el que estaban. Se reactivaron las manifestaciones en espera de un franco cambio. Tal como lo registraron la mayoría de medios de comunicación en el mundo.

Pero, de acuerdo con Leoncio Barrios, no todo el país reaccionó así. "Hay dos sectores en el país, uno que no es militante político pero sigue a la oposición y forma parte de los miles de millares que van a las marchas, desfilan y cacerolean. Y hay otro sector que no necesariamente es chavista, que es más neutral con relación a los planteamientos de la oposición y menos entusiasta frente a lo que pudiera ocurrir. Y un tercer sector, es el chavismo, el que apoya a Maduro, aún cuando no esté de acuerdo con su política, que es el que descalifica de plano todo lo que está pasando en en el país", explica el experto que, a continuación, hace un análisis de todo lo que pasa en Venezuela:

Dos cabezas

El asunto está en que el país vive una bicefalía simbólica. Aunque la gente de la oposición hable del presidente encargado, saben que no es el oficial, que no comanda ni la economía ni las fuerzas armadas. El que toma las decisiones sigue siendo Nicolás Maduro.

Lo que está pasando con Juan Guaidó tiene más efecto afuera. La gente de adentro, los venezolanos que trabajan, que tienen todas las calamidades de todo lo que pasa en el país, es decir la mayoría, está fuera del dilema de quién es el Presidente. Simplemente está resolviendo el día a día, la carestía de la vida, los apagones, tienen que conseguir hasta tres trabajos, ver cómo se movilizan porque el transporte es un problema. Esas cotidianidades tan fuertes consumen la energía del día a día del venezolano. Algo diferente de lo que cuentan los tuiteros, de la gente que consulta medios internacionales y, claro, de los que protagonizan la crisis del país.

Lo que piensa un venezolano

El venezolano de a pie claro que vive preocupado, pero no porque llegue una invasión armada, su preocupación primaria es resolver qué hacer sin agua y sin luz. Cómo conservar el pollo o la carne que consiguió porque en su casa no hay luz. Y aunque ha mejorado el suministro de comida, pues se encuentran muchas más cosas en los supermercados, pues ya no alcanza para comprarlos. Ya no hay filas largas, pero el salario mínimo no alcanza.

Lo que piensan de los militares

Existe un país activo, ese que pone cosas en Twitter, que vive en Facebook, que detesta a la cúpula militar. Pero hay que tener en cuesta que este país está en manos de los militares desde hace más de 20 años.

Y por otro lado, está el otro país, los sectores populares. Esta gente está en otro tema, pasa muchas penurias y para ellos el militar es un soldado, es ese militar raso, su hijo, un vecino, un familiar, alguien de su círculo cercano. Pareciera que hay ahí una desvinculación total de la realidad. Ellos los ven como unos soldados que solo cumplen órdenes. A la cúpula ni la imaginan.

Así cambió la familia venezolana

Hay un gran sector de personas a los que yo llamo los "deshijados", padres a los que se les fueron los hijos. Ese es un sector que tiene también como una doble posición ante lo que ha ocurrido con la migración: sí hay dolor y tristeza del hijo y nietos lejanos, de la soledad, a lo cual no estábamos acostumbrados, pero también hay una satisfacción por esa partida. Ellos consideran que en el exterior sus familiares están mejor, más seguros. Es un doble sentir.

En la clase popular o sectores de muy bajos recursos, familias muy numerosas en don son multifamilias en un hogar: viven tíos, abuelos, primos, son grupos familiares más complejos que una clase media que tienen papá. hijos y nietos, el que se vayan uno o dos o tres miembros de las clases bajas no produce la soledad que sienten los clases medias. Acá los niños se quedan con los abuelos mientras las mamás se van a trabajar, pero reciben plata y con eso se mantienen..

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EA


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