Estas en


La fiebre del "oro verde" y algún mito del cannabis médico en Tailandia


Jue, 14/03/2019 - 07:27

El cannabis médico está creando una "fiebre del oro verde" con lucrativas expectativas de negocio y también algún mito como la cura del cáncer en Tailandia, el único país en legalizarlo en Asia junto con Israel.

La fiebre del "oro verde" y algún mito del cannabis médico en Tailandia

Julpas "Tom" Kuresopon, un inversor tailandés de la marihuana médica en Canadá y EE.UU., indica a Efe que el negocio de la marihuana medicinal podría ascender en Tailandia a 20.000 o 30.000 millones de dólares anuales combinando el consumo local y su exportación.

Sin embargo, Julpas advierte de que la ley aprobada el pasado 25 de diciembre para el uso médico y de investigación de la marihuana es una "legalización muy estricta" que aún no ha sido plenamente implementada.
De momento, solo hay dos plantaciones oficiales en Tailandia con autorización para cultivar cannabis (con menos del 1 % de tetrahidrocannabinol o THC, el componente psicoactivo de la planta) y suministrar a hospitales e institutos de investigación gubernamentales.

"Eso quiere decir que no puedes cultivar marihuana mañana en tu patio trasero", advierte el emprendedor durante una conferencia la semana pasada titulada: "Los beneficios médicos y económicos reales de la marihuana" en Bangkok.

Julpas, uno de los organizadores de la conferencia, prevé que la implementación de la ley de la marihuana medicinal no culminará hasta dentro de dos años.

Unas 300 personas, desde empresarios vestidos con traje y corbata, a doctores y activistas con camisetas estampadas, asistieron a la citada conferencia para aprender a cultivar cannabis terapéutico y la situación legal en el país.

Cada planta puede suponer unos ingresos de unos 70.000 bat (2.200 o dólares o 1.900 euros), según estimaciones de los activistas.

Las empresas que en el futuro puedan cultivar o comerciar con cannabis medicinal deberán tener al menos dos tercios de capital tailandés, aunque compañías extranjeras como CBD Med Card sí pueden aspirar a gestionar bases de datos, y logística de futuros productores y usuarios.

Durante el evento, también se proyectó un vídeo de una persona que aseguraba haberse curado de un cáncer gracias a la marihuana ("ganja" en tailandés), algo que hasta ahora ningún estudio científico ha podido demostrar.

El estadounidense Don Land, con 35 años de experiencia en el cultivo del cannabis en EE.UU. y Tailandia, cree que en dos o cuatro meses muchos agricultores podrán cultivar marihuana para uso terapéutico o de investigación.

El experto deposita parte de sus esperanzas en el partido Bhumjaithai, que ha prometido acelerar la legalización de la marihuana si gana las elecciones del próximo 24 de marzo.

Land es director de investigación de Thai Cannabis Corporation (TCC), que colabora desde hace nueve años en un proyecto vinculado a la casa real de Tailandia para el cultivo experimental de cáñamo en zonas rurales.

TCC, que funciona como una cooperativa, estima que en los próximos diez años la exportación de cannabis tailandés podría suponer el 1 % del PIB nacional, es decir, unos 4.000 millones de dólares anuales.

Actualmente, el cannabis terapéutico es legal en países como Uruguay, Israel o EE.UU., donde se receta a pacientes con epilepsia, párkinson o migrañas.

Tailandia cuenta con unas condiciones meteorológicas óptimas para el cultivo de marihuana, que desde hace siglos ha sido usada como remedio para diversas dolencias.

En Bangkok, una clínica suministra desde hace dos años tratamientos de cannabis realizados según recetas de medicina tradicional tailandesa.
"Las recetas de mis medicamentos con marihuana están en la web del Ministerio de Sanidad", explica uno de los doctores del consultorio, que prefiere no revelar su nombre por posibles problemas legales ya que aún no tiene licencia.

Asegura que sus medicamentos con marihuana, que incluye THC y CBD (cannabidiol), sirven para paliar el dolor o incluso curar el cáncer.
Uno de sus pacientes es Jamnong, que sufre un cáncer de intestino con metástasis en el hígado y recibe un tratamiento realizado con diversas hierbas, incluido cannabis, por vía intravenosa.

Después de que su novia enfermara de hepatitis y cáncer, el tailándes Yuttapong ingresó en un club clandestino que se dedica a distribuir marihuana terapéutica a enfermos desde hace más de diez años.

Este grupo opera desde un bar de rock con mobiliario de madera en la capital donde comparten espacio guitarras, "bong" (pipas de agua) y matraces de destilación.

Si son detenidos, se arriesgan a ser condenados a hasta 5 años de cárcel por la posesión o transporte de hasta 10 kilogramos de marihuana, mientras que con cantidades superiores las penas pueden ascender a hasta 15 años de prisión.

"Aquí no solo ayudamos a los pacientes sino que también compartimos nuestros conocimientos sobre el aceite de cannabis", declara a Efe Yuttapong, que muestra poco interés por la nueva ley y minutos más tarde fuma con deleite marihuana en un bong.

EFE / EKB


Por si no lo viste