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Pedro Torres Ciliberto: Menor consumo de agua en jóvenes y mayor de bebidas dulces potencia la obesidad


Mar, 30/04/2019 - 15:28

Existe un elemento que es absolutamente indispensable para la vida, y ese elemento es el agua, entre el 50 y el 90% de la masa de todos los organismos vivos está compuesto por agua. Tanto la sangre de los animales como la savia de las plantas contienen una gran cantidad de agua, la cual sirve para trasladar los nutrientes y eliminar el material de desecho, y cumple un rol vital en la descomposición metabólica de las proteínas y los carbohidratos.

Funcionarios, comunidades y centros de estudio debemos insistir en prevención de la obesidad. Pedro Torres Ciliberto con el ex embajador de EE.UU. en Chile Gabriel Guerra Mondragon

Cuando el organismo usa o pierde más líquido del que ingiere y no dispone de suficiente agua y otros fluidos para llevar a cabo sus funciones normales se produce la deshidratación, una carencia tan grave que puede causar la muerte en pocos días; el organismo humano puede sobrevivir por un cierto periodo de tiempo sin alimento, pero sin agua no.

Es por esto que resulta preocupante el hecho de que un creciente número de jóvenes han venido suprimiendo el consumo de agua, sustituyéndola por bebidas endulzadas con azúcar y refrescos carbonatados, los cuales no solamente no cumplen la vital función de hidratar el organismo sino que además incrementan en forma significativa el consumo de calorías vacías, lo cual eleva en forma exponencial el riesgo de desarrollar sobrepeso u obesidad.

Esta información la compartimos dentro del eje de actividades de divulgación preventiva en salud llevadas a cabo por la organización y fundación Torres-Picón.

Lo antes señalado es revelado por un estudio realizado por el Laboratorio de Agua, Salud y Nutrición de la Universidad Estatal de Pensilvania, según el cual uno de cada cinco jóvenes estadounidenses puede pasar un día completo sin beber una gota de agua, “hidratándose” con las mencionadas bebidas endulzadas. Señala el informe, publicado en HealthDay News, que el aporte calórico adicional de estas bebidas puede alcanzar las 100 calorías diarias lo que, además de incrementar el riesgo de obesidad, está también asociado a otros trastornos como diabetes tipo 2 y caries dentales, por lo cual se recomienda limitar la ingesta diaria de azúcares a menos del 10% de consumo total de calorías contenidas en la dieta.

El estudio se basó en el análisis de datos de alrededor de 8,400 niños y adolescentes de entre 2 y 19 años de edad, obtenidos a través de las encuestas nacionales de examen de salud y nutrición que se llevaron a cabo entre 2011 y 2012 y entre 2015 y 2016.

Los resultados indicaron que las bebidas de mayor consumo entre los jóvenes y niños eran los refrescos no dietéticos, los jugos de fruta endulzados, las bebidas deportivas y bebidas energéticas, así como el té o el café endulzados con azúcar.

Asimismo se determinó que la ingesta de calorías provenientes de estas bebidas es menor entre la población hispana, alcanzando un promedio de 61 calorías adicionales, comparada con las 123 calorías adicionales que consume en promedio la población angloparlante.

Asher Rosinger, director del Laboratorio de Agua, Salud y Nutrición, indicó que “el agua es un nutriente esencial que es crítico para un funcionamiento fisiológico y cognitivo adecuado”; en tal sentido, añadió el experto, “los niños deben beber agua cada día, y debe ser la primera opción a la que los padres recurran cuando sus hijos tengan sed”.

Queremos insistir en que, autoridades y sector privado, individuos y comunidades, padres y maestros, especialistas y afectados, todos debemos hacer algo, poner de nuestra parte, para que disminuya la incidencia de factores que son controlables, eso es prevención, apuntó desde la organización y fundación familiar Torres-Picón, Pedro Torres Ciliberto. Es lo correcto y además lo inteligente, impulsar en todas las regiones, en todos los continentes, la prevención de la obesidad como “la mejor medicina”.

GF/EDC


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