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Pedro Torres Ciliberto: Obesidad genera células zombies en el cerebro, causantes de ansiedad y otros trastornos


Jue, 03/01/2019 - 14:44

Los expertos ya conocían la existencia de una relación que vincula a la obesidad con la aparición de la ansiedad y otras perturbaciones emocionales, aunque los mecanismos subyacentes tras esa relación no habían sido descifrados hasta ahora; sin embargo, una investigación realizada por científicos de la Clínica Mayo, en Rochester, Minnesota, Estados Unidos, conjuntamente con investigadores del Centro de Envejecimiento Robert y Arlene Kogod de la Clínica Mayo y la Universidad de Newcastle, en el Reino Unido, está comenzando a arrojar luz sobre este enigma.

Funcionarios, comunidades y centros de estudio debemos insistir en prevención de la obesidad. Pedro Torres Ciliberto con el ex embajador de EE.UU. en Chile Gabriel Guerra Mondragon

Este estudio, cuyos resultados fueron publicados en Cell Metabolism, demostró que la obesidad estimula el incremento de las denominadas células zombies en el cerebro, las cuales están estrechamente ligadas a la ansiedad; el uso de medicamentos para reducir la presencia de estas células disminuye significativamente los niveles de ansiedad. Este fenómeno se presenta igualmente tanto en ratones como en seres humanos.

Las células zombies o senescentes son células de actividad muy reducida cuya presencia afecta las funciones del área del organismo en la que se encuentran; experiencias previas ya habían comprobado su asociación con fenómenos como el envejecimiento, la osteoporosis, la diabetes y la debilidad muscular.

Esta información la compartimos dentro del eje de actividades de divulgación preventiva en salud llevadas a cabo por la organización y fundación Torres-Picón.

Para comprobar esta relación, los científicos utilizaron ratones, tanto normales como genéticamente modificados; al estudiar los cerebros de ambos grupos determinaron que los ratones modificados desarrollaron mayor número de células grasas, así como un notable incremento del número de células senescentes o células zombie, en el área del cerebro que controla la aparición de la ansiedad. Mediante la administración de fármacos senolíticos, es decir, medicamentos que inducen la eliminación selectiva de las células senescentes, se observó que en ambos grupos de ratones se produjo una anulación de la conducta ansiosa, la desaparición de las células de grasa en el cerebro y se reinició el proceso de neurogénesis, esto es, el crecimiento celular neurológico normal.

El comportamiento ansioso en los ratones se manifiesta por una tendencia a evitar las áreas abiertas de su entorno, prefiriendo moverse a lo largo de las paredes o permanecer en las esquinas de su hábitat; asimismo, al ser colocados en el laberinto, los ratones ansiosos muestran un desempeño lento y vacilante, presentan un rendimiento mediocre y por lo general no terminan los recorridos de prueba. Al administrárseles los fármacos senolíticos, su desempeño mejoró considerablemente, aun cuando permanecieran obesos.

En el informe del estudio, los investigadores señalaron: “Nuestros datos demuestran un vínculo entre la obesidad, la senescencia y la ansiedad y proporcionan un apoyo crítico para la posible viabilidad de administrar senolíticos para tratar esta conducta asociada a la obesidad, siempre que los ensayos clínicos validen este enfoque”. Asimismo indicaron que una investigación preclínica más profunda es necesaria para precisar exactamente cuál es el tipo de células senescentes responsables de esta conducta y determinar el tratamiento más adecuado en estos casos.

Queremos insistir en que, autoridades y sector privado, individuos y comunidades, padres y maestros, especialistas y afectados, todos debemos hacer algo, poner de nuestra parte, para que disminuya la incidencia de factores que son controlables, eso es prevención, apuntó desde la organización y fundación familiar Torres-Picón, Pedro Torres Ciliberto. Es lo correcto y además lo inteligente, impulsar en todas las regiones, en todos los continentes, la prevención como “la mejor medicina”, en tanto la ciencia determina otras estrategias para el control del sobrepeso y la obesidad, subrayó Torres Ciliberto al concluir su declaración.

GF/EDC


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