Estas en


Pedro Torres Ciliberto: Trastorno por atracón, desorden asociado a la obesidad que requiere ayuda psiquiátrica


Vie, 08/03/2019 - 17:56

Al tratar el tema de los desordenes alimenticios, lo más común es referirse a dos enfermedades que pueden presentarse en forma independiente o combinadas, que son la bulimia, un desorden alimenticio producido por la ansiedad y por una preocupación exagerada por el peso y el aspecto físico, el cual consiste en repetidos eventos de ingesta excesiva seguidos de vómitos provocados, uso de laxantes, dietas extremas y/o ejercicio excesivo para controlar el peso, y la anorexia nerviosa, una enfermedad caracterizada por un miedo desmedido a subir de peso y por dismorfofobia, esto es, una imagen distorsionada del propio cuerpo que impulsa a quien la sufre a seguir una dieta exagerada y un exceso de ejercicio, lo cual resulta en un grave adelgazamiento con nefastas consecuencias para la salud y que incluso pone al paciente en riesgo de morir por desnutrición.

Pedro Torres Ciliberto junto a la célebre activista internacional pro hábitos saludables Jane Fonda

Sin embargo, poco se habla de un tercer desorden, diametralmente opuesto a los anteriores, pero cuyas secuelas pueden ser tan negativas como la de aquellos: se trata del trastorno por atracón, un problema de salud mental cuya prevalencia es aun mayor que la de la anorexia y la bulimia en todos los grupos de edad, pero cuyo estudio había sido desestimado por mucho tiempo y solo a partir del año 2013 se ha tomado en cuenta y se ha clasificado como una patología psiquiátrica.

Así lo expresó el psiquiatra infantil Mauricio Leija Esparza durante una conferencia dictada en el XXI Congreso Internacional Avances en Medicina, celebrado recientemente en Guadalajara, México; en su intervención, el médico indicó que los niños y adolescentes con problemas de peso deberían ser evaluados y controlados por un psiquiatra, a fin de descartar la presencia de este trastorno alimentario y para evitar su desarrollo, una intervención que no debe limitarse al menor obeso sino que debe abarcar a toda la familia.

Esta información es compartida en el marco del eje de actividades de divulgación preventiva en salud impulsadas por la organización y fundación Torres-Picón.

Señaló el doctor Leija que en un estudio llevado a cabo por el Instituto Jalisciense de Salud Mental, en el cual tomó parte, se efectuó la evaluación de una muestra de niños y adolescentes con sobrepeso y obesidad, de los cuales el 62,5% presentaba el trastorno por atracón y el 95% mostraba también insatisfacción corporal.

Para el especialista, el combate contra la obesidad infantil debe ser desarrollado por un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud, en el cual deben tomar parte médicos, psiquiatras, nutricionistas, así como antropólogos y sociólogos, cada uno abordando el problema desde su área de competencia, las cuales pueden abarcar incluso factores políticos y socioculturales. En tal sentido, señaló que muchas veces el diagnóstico del trastorno se ve obstaculizado por la creencia de que cuando un niño ingiere grandes cantidades de comida o come a cualquier hora del día, es simplemente un niño “de buen comer”.

Dijo el especialista que “cuando en la consulta los padres le dicen al médico que el niño come muy bien, en realidad puede estar comiendo muy mal, pues posiblemente esté teniendo atracones”.

Explicó que esto se debe al mito del “niño gordito y feliz”, un concepto generalizado que oculta la realidad del vínculo entre la obesidad y los problemas psiquiátricos, una correlación que conforma un “círculo vicioso” en el que el sobrepeso o la obesidad causa trastornos mentales y emocionales, ansiedad, depresión, baja autoestima, se produce una necesidad de compensar estas emociones y se recurre a la comida, lo cual dispara los atracones, que a su vez incrementan aún más el exceso de peso, con lo que se cierra el círculo y se reanuda el ciclo.

Asegura Leija que es importante que las autoridades adopten políticas de educación e información, a fin de divulgar la asociación entre la obesidad y los trastornos psiquiátricos, así como “desmitificar” la imagen de la psiquiatría, especialmente la psiquiatría infantil, para ir suprimiendo ideas erróneas y que la gente “se dé cuenta que no tiene que estar loco para ir”.

Desde la organización y fundación Torres-Picón compartimos estos datos y opiniones de médicos, científicos e investigadores como una contribución a su seria difusión, y con miras a ampliar o fortalecer el conocimiento relacionado con la epidemia de obesidad global que ha identificado y alertado la Organización Mundial de la Salud, dijo Pedro Torres Ciliberto, quien agregó que corresponde a los profesionales de la salud confirmar indicios o resultados de estudios aun no definitivos así como tratar, asesorar y aconsejar a los pacientes obesos.

GF/EDC


Por si no lo viste